• Libertina: Udones de borraja

    Recetas con udones de borraja

    Hola de nuevo. Hoy estamos con ofertas en el blog de Libertina porque no os traemos una receta, no, no. Por el mismo precio de siempre, os traemos dos recetas utilizando nuestros udones de borraja. Algo así no lo encontráis ni en la zona de oportunidades de vuestros supermercados favoritos, ni en AliCocinaExpress.

    La primera receta es un guiño a las típicas borrajas con almejas, pero con nuestro toque libertino.

    Udones de borraja con marisco salteado

    ¿Qué necesitamos?

    1. 400 gramos de fideos udon de borraja marca Libertina.
    2. 200 gramos de mejillones.
    3. 200 gramos de langostinos.
    4. 2 dientes de ajo picados.
    5. 1 cucharada de aceite.
    6. Opcional: Para darle un poco más de picante, 1 guindilla.

    ¿Cómo lo hacemos?

    1. Cocemos los mejillones y nos guardamos el caldo.
    2. Pelamos los langostinos.
    3. Refreímos en una sartén las cabezas de los langostinos, presionándolas para que suelten todo su sabor. Retiramos las cabezas.
    4. En esa misma sartén, rehogamos el ajo. Podemos añadir trozos de guindilla si nos apetece.
    5. Añadimos los langostinos pelados.
    6. Mientras, hervimos los udones de borraja durante un minuto sin haberlos descongelado previamente.
    7. Escurrimos los udones y los echamos en la sartén.
    8. Añadimos los mejillones cocidos sin sus conchas y un poco del caldo que hemos guardado al principio.
    9. Tras un minuto, los servimos en un plato hondo.

    Esta ha sido nuestro receta tradicional, pero si nos ponemos un poco orientales nos puede salir algo tan delicioso como…

    Udones de borraja salteados con wok de verduras

    ¿Qué necesitamos?

    1. 400 gramos de fideos udon de borraja de una marca maravillosa. Por ejemplo, de Pastas Libertina.
    2. 150 gramos de brócoli cortado.
    3. 150 gramos de setas shiitake cortadas.
    4. 60 ml de salsa de soja.
    5. 2 dientes de ajo picados.
    6. 2 cebolletas cortadas y con los tallos verdes y blancos separados.
    7. 2 cucharadas de vinagre de arroz.
    8. 2 cucharadas de azúcar moreno.
    9. 2 cucharadas de agua.
    10. 1 cucharada de maicena.
    11. 1 cucharada de aceite.
    12. 1 cucharada de jengibre picado.
    13. Medio pimiento rojo cortado.
    14. Semillas de sésamo para decorar.

    A ver cómo sale, que hemos invitado a un montón de ingredientes a la receta.

    ¿Cómo lo hacemos?

    1. En un recipiente, mezclamos la salsa de soja, vinagre, azúcar, maicena y dos cucharadas de agua.
    2. Calentamos una sartén grande o un wok a fuego medio-alto y vamos añadiendo aceite, ajo, jengibre, y los tallos blancos de las cebolletas. Lo pochamos sin dejar de remover.
    3. Añadimos el brócoli, las setas, el pimiento y tres cucharadas de agua. Lo vamos salteando, sin dejar de remover, hasta evaporar el agua. Comprobamos si las verduras están cocidas al punto. Si no es así, añadimos más agua y seguimos salteando.
    4. Echamos en el wok la salsa que hemos preparado al inicio. Cocinamos removiendo durante más o menos un minuto hasta conseguir que la salsa esté espesa.
    5. Hervimos los udones de borraja durante un minuto sin haberlos descongelado previamente.
    6. Los escurrimos y los añadimos al wok.
    7. Los servimos.
    8. Opcional: Podemos decorarlos con los tallos verdes de las cebolletas y con semillas de sésamo. Para conseguir un toque más oriental, podemos utilizar palillos y un traje de ninja. Esto último bajo vuestra propia responsabilidad.

    Hasta aquí las dos recetas utilizando nuestro udones de borraja. Esperamos que os hayan gustado y, si es así, nos podéis mandar alguna foto a nuestras redes sociales incluyendo, eso sí, el traje de ninja.

    ¡A comer!

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • retazo59

    He llamado por teléfono a una empresa de autobuses. No ha habido suerte.

    He llamado por teléfono a una compañía ferroviaria. No ha habido suerte.

    He llamado por teléfono a una naviera. No ha habido suerte.

    ¿Qué pasa? ¿Por qué razón no me los venden? Debe de ser por el teléfono, así que lo tiro. Esto hay que solucionarlo cara a cara, sin complicadas máquinas que entorpezcan la comunicación.

    Voy en persona a una aerolínea. No ha habido suerte.

    Voy en persona a una agencia aeroespacial. No ha habido suerte.

    Voy en persona a una congregación de viajes astrales. No ha habido suerte.

    No entiendo cómo se las arreglan el resto de personas, pero yo me doy por vencido. Tendré que hacerme a la idea de convivir con ellos hasta el fin de mis días, sin respuesta a mi pregunta de cómo puedo conseguir un billete para que se marchen mis mocos.

  • Libertina: Raviolis de remolacha

    Raviolis de remolacha rellenos de borraja con queso Torreconde

    Buenas de nuevo, seres libertinos. Como sabéis, nos gusta colaborar con otros proyectos que cultivan o elaboran ingredientes ecológicos que podamos añadir a las pastas de Libertina. En esta receta, no nos hemos tenido que ir muy lejos: Tanto las verduras como el queso las podemos encontrar a menos de cinco kilómetros de nuestro obrador.

    Pero, antes de empezar con la receta, os vamos a contar cómo surgieron los raviolis de remolacha rellenos de borraja con queso Torreconde.

    Sicilia, 1920… Ehmmm, no, creo que me he equivocado de historia. Vuelvo a intentarlo.

    Zaragoza, 2018. Llevábamos en mente hacer unos raviolis con la remolacha y borraja que cultivan nuestros amigos de Sabores Próximos, pero nos seguía faltando un toque especial para lo que queríamos conseguir. No sabemos si intervino nuestra hada madrina, pero casi: Javier, de Torreconde, nos llamó porque quería que probáramos un nuevo producto que iban a empezar a vender. En cuanto el queso curado entró en nuestra boca, lo supimos: Esa textura y sabor a parmesano era lo que nos faltaba.

    Y así nacieron.

    Muy bien, bonita historia, pero aquí hemos venido a comer. ¡Pues adelante!

    ¿Qué necesitamos?

    1. Raviolis de remolacha, rellenos de borraja y queso Torreconde. Esos, los nuestros.
    2. Ajo seco o ajo tierno cuando sea temporada.
    3. Espárragos verdes.
    4. Tomate en dados.
    5. Jamón serrano.
    6. Aceite.
    7. Un poco de sal.

    ¿Cómo lo hacemos?

    1. Preparamos un refrito con ajo, tomate en dados y jamón serrano.
    2. Cuando lo tengamos casi hecho, hervimos durante tres minutos los raviolis.
    3. Sacamos los raviolis con una espumadera y los echamos en la sartén del refrito.
    4. Les damos un par de vueltas y los emplatamos.
    5. Opcional: Protegemos nuestro plato con una muralla de vasos, pan y energía mágica para que el resto de comensales no intenten robarnos nuestro tesoro. Es nuestro. Nuestro tesoro.

    En unos diez minutos, hemos preparado un plato sano y delicioso, utilizando ingredientes que proceden de proyectos que contribuyen a un desarrollo sostenible y ecológico. Además, esta receta es muy fácil de hacer y ya sabemos que las cosas sencillas suelen ser las mejores.

    Nos vemos en el próximo texto, seres libertinos.

    ¡A comer!

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • retazo58

    -El amor es como el chocolate: Aquellos que dicen amarlo prefieren echarle toneladas de azúcar para intentar ocultar su amargura.

    Un galán maldito en una película de época. En una película de esas que necesitas alguna carrera universitaria para entender, al menos, su título.

    Una damisela cariacontecida, aplastada por el peso de la vida y no por el deseado peso de su galán maldito y rebelde, una pobre muchacha con insomnio que iba en busca de su sueño:

    -Ya lo sé. Amar, amargura, para mí son palabras que significan lo mismo. Yo lo sé.

    Cogidos de la mano ante una sociedad que no los comprende, que no entiende ese amor tan amor que hay en ellos. Cogidos de la mano mirando a una cámara que captura en alta definición todo su sufrimiento, cada onza de dolor que supura en estéreo por sus labios.

    Pero todo da un giro con muchos grados de alcohol, no de unos míseros 360, sino de unos rutilantes y novedosos 540 para conseguir una película con un romanticismo al cuadrado: romanticismo sufriente, del que lucha para perder contra un mundo injusto e inmisericorde; romanticismo acaramelado, del que cree que el amor superará cualquier dificultad que se le oponga.

    El galán maldito, rebelde y científico revolucionario le presenta a su amada la ecuación que les permitirá convertir el vino en edulcorante acalórico, para endulzar su amor sin tener caries de las que preocuparse, para embriagarse con la pasión sin subidas de azúcar que les nuble la mente.

    El galán y la damisela se funden en un abrazo flamígero como figuras de chocolate.

    Fin.