• tontolito de amor 35

    Sobredosis de fresa y chocolate. Eso siento al verte, mi amor; al oírte, al olerte, al abrazarte, al besarte, al sentir que estás a mi lado, mi amor.

    Sobredosis de osos de peluche y de gominola al escribirte estos retazos, al hacerte la declaración de la renta, al comprarte entradas para el teatro de mi absurdo, mi amor.

    Sobredosis de energía y pantuflas muy acolchadas, con forma de animales súper monos, al esquivar las balas del tiempo, al volver a estar contigo, mi amor.

    Sobredosis de ñoñería, de pastelosería, de jijijajajería. Sobredosis en dosis masivas de cariño, catastróficas de dulzura, apocalípticas de amor.

    Y de las sobredosis, se muere.

    Y de esta sobredosis, se vive de amor.

  • tontolito de amor 34

    Porque 21 son dos que se transforman en uno.

    Dos párpados forman un ojo.

    Y dos ojos, tu mirada.

    Tú, yo, uno.

    Dos labios forman una boca.

    Y dos bocas, nuestro beso.

    Porque 21 son dos que se transforman en uno.

  • tontolito de amor 33

    —Yo te salvaré, pastelito relleno de abrazos.

    Y saltaré.

    Y pelearé.

    Y venceré por ti.

    Pero…

    Sin que me dé cuenta, los malvados me sedarán y despertaré atado a una silla, en mitad de un interrogatorio. Y, para mi sorpresa, no será un interrogatorio cualquiera: Será el mío.

    Que por qué te quiero.

    Que por qué te invito al chino.

    Que por qué te acompaño a los centros comerciales.

    Sin que me quiebren, pensaré en nuestras tardes de paseo, en nuestros rollitos de primavera, en los descuentos que me hacen en tiendas donde nunca he comprado.

    Y resistiré a sus preguntas.

    Y resistiré a sus amenazas.

    Y resistiré a sus torturas por ti.

    Sin que se enteren, me soltaré una mano, y la otra, y un pie, y el otro; y, tras quitarme la mordaza, les atacaré, pero sin mucho éxito porque se me habrá olvidado quitarme la venda de los ojos.

    Así me encontrarás, dando patadas y puñetazos al aire mientras los enemigos siguen pensando si es posible ser tan tonto o todo es parte de una estratagema.

    Pero…

    Sin dejarles tiempo para decidirlo, saltarás, pelearás, y vencerás. Cuando compruebes que tienes la situación bajo control, me dirás que deje de dar patadas y golpes porque me voy a hacer daño.

    Y no habrá problema porque…

    —Yo te salvaré, pastelito relleno de abrazos.

  • C2-2

    En un libro de bonitos cuentos

    de esos bien ciertos

    mmm

    encontré mi vocación.

    Ser el proco de mi enamorada

    aún encontrada/situada/refugiada

    sólo en mi imaginación.

    (Encantadísimo de la vida)

    Ay, ay, ay, qué bonita ilusión

    Ay, ay, ay, me cautivó.

    Para hacerme digno de sus besos

    y otros sucesos

    ¡Eh!

    hechos todos con amor. (hablando)

    me apunté alegre a unos torneos

    con caballeros

    que demuestran su valor.

    Ay, ay, ay, (enfado) el primero me tiró

    Ay, ay, ay, qué tozolón.

    Porfiando recto en mis deseos

    busqué talento

    ¡Ooooh! (Una oooo de curro de cocholate)

    para hacerme trovador.

    (desesperao) Pero las canciones no salían;

    no conseguía

    rimarlas con corazón.

    Ay, ay, ay, parecía un bufón

    Ay, ay, ay, qué decepción.

    Fui a las batallas por dinero.

    ¡Un plan perfecto!

    ¡Ja!

    Es lo que Juan me contó,

    Pero lo que obtuve en mi pecho,

    ya tan maltrecho,

    un disparo en su interior.

    Ay, ay, ay, allí que me derribó.

    Ay, ay, ay, (lento) y se acabó. (hacer esta última frase sin emoción)