• Libertina: El secreto de Libertina

    Cuando nos preguntan cuáles son los secretos de Libertina, respondemos que la pasión y dedicación que hay en cada una de nuestras pastas. Y así es. Siempre hemos querido conseguir unos productos que sean sugerentes, respetuosos con la naturaleza y, por supuesto, que estén para que te den ganas de limpiar el plato con la lengua en vez de utilizar el lavavajillas.

    Esperamos que en alguna ocasión lo hayamos conseguido.

    Hoy os vamos a revelar otro de nuestros secretos. Es el ingrediente que nos hace diferenciarnos de otras marcas que puedes encontrar en el mercado: Nos encanta utilizar espelta en nuestras pastas.

    ¿Y qué es la espelta?

    Es una antigua variedad de trigo que, por su poca productividad, se ha ido dejando de cultivar. Sin embargo, cuenta a su favor con tres ventajas con respecto a otros cereales que la hacen perfecta para nuestras pastas.

    La espelta se adapta a condiciones de cultivo más exigentes de temperatura y de falta de agua; y también posee una elevada resistencia a las plagas y enfermedades que reduce el uso de pesticidas. Estas dos características de la espelta la hacen ideal para un cultivo ecológico y sostenible.

    Su tercera ventaja es la nutricional. Y más que una ventaja son unas cuantas.

    La espelta es una variedad de trigo cuyas pocas grasas son principalmente monoinsaturadas, aporta más proteínas y menos gluten que el trigo común, y es una fuente saludable de minerales y vitaminas B y E.

    Además, al tener un índice glucémico bajo, permite que su energía sea asimilada de una manera más lenta, constante y prolongada.

    No suena mal todo esto, ¿no?

    En el caso de Libertina, como ya sabéis que nos gusta el comercio de cercanía, nos aprovechamos de estar en una zona ideal para la espelta, contando con cultivos de la zona de Daroca y de Huesca.

    Esta espelta integral transmite a las pastas de Libertina un sabor más intenso que el trigo duro, ligeramente más dulce, y con matices que nos recuerdan a los frutos secos.

    En las próximas entregas os vamos a proponer unos platos de nuestras pastas, pero si las queréis utilizar en cualquier otra receta, sustituyendo a la pasta de trigo duro, os aportarán ese sabor único que podéis realzar con especias y hierbas aromáticas.

    ¡Id preparando los delantales y los pucheros, seres libertinos!

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • tontolitos de amor 9

    Que sea Ovidio el auriga de mis labios cuando mi amor por ti salga al galope con palabras inconexas.

    Que sea Ovidio el regente de mis actos cuando, al estar contigo, me comporte de una forma más o aún más estúpida.

    Y si él no puede, que sea un guionista, o un cocinero, o un mago quien mezcle mis palabras inconexas y mi forma de ser estúpida en algo que a ti te guste.

    O te haga gracia.

    O yo qué sé.

    Pero que te haga tilín, aunque sea chiquitín; porque puede que luego te haga tolón, y quizá te mole mogollón.

    Que sea un accidente quien ponga un poco de orden a mis palabras, a mis actos y a mis poemas, pero que sea yo quien te haga pasar conmigo las noches en vela.

    Los dos en vela en un barquito de vela; los dos.

  • tontolitos de amor 8

    Te daré los mayores disgustos, mi amor, los mayores disgustos que hayas tenido en tu vida. Y serán tan grandes, tan pesados, que necesitaré alquilar un camión para llevarlos.

    Y mientras conduzca, distraído en objetivos maravillosos y completamente imaginarios, me equivocaré de destino y llegaré a Benabarre.

    Te llamaré por teléfono con una conversación casi tan perfecta como la siguiente:

    -Cariño, mi vida, que te llevaba unos grandes disgustos. Sí, muy, muy grandes, cariño, vida mía. Pero que me he equivocado, que estoy en Benabarre.

    –

    -Que no, que no es broma, que estoy en Benabarre, que me he equivocado de carretera.

    –

    -¿Qué congosto?

    –

    -No, no, que era una carretera normal. Bueno, quizá un poco más revirada de lo normal, pero ya sabes que, con mis ojos y mi alma, lo recto muchas veces me parece revirado y lo revirado, recto.

    –

    -Pues no lo sé, cariño, mi vida, fuente de mis alegrías y mis amores. Voy a meterme en un bar y comerme un bocata y ya luego intento encontrar el camino de vuelta.

    –

    -Cariño, que no te preocupes por mí. Y tampoco por los disgustos: Son disgustos de calidad y aguantan bien el paso del tiempo.

    –

    -Vale. Te quiero.

    –

    -No, yo te quiero más.

    –

    -No, yo te quiero más, mucho más. Tengo incluso un camión de disgustos sólo para ti.

    –

    -Vale, te quiero.

    –

    -Sí, te quiero.

    –

    -Vale, vale, que me traen ya el bocata. Un beso. Luego te llamo. Un beso.

    Clic.

  • tontolitos de amor 7

    Crearé una legión de robots y todos tendrán problemas al comer gluten. O alimentos con gluten. O electricidad hecha a partir de alimentos con gluten.

    No podrán acercarse ni a mil pasos de una fuente de gluten. Y cuando los vea huir atemorizados por una hogaza de pan, recordaré nuestro amor.

    Recordaré.

    Todos tendrán los ojos verdes y marrones, con una heterocromía que me hará sentirme en casa, que me hará mirarles a los ojos y pensar en ti, mi amor.

    Ojos verdes y marrones, con destellos azulados, con destellos de todos los colores que colorearán mi vida tan gris en ese planeta lejano.

    Orbitarán a mi alrededor y me recordarán que llevo la camiseta del revés; y me recordarán que se me ha olvidado cuál era mi misión en la vida; y, algunos en un coro, me recordarán que hace mucho que no hemos ido a comer a un chino.

    Orbitaré con mis robots alejado de todo el universo, de todo mi universo, de ti.

    Orbitaré en torno a una estrella esperando terminar la misión y volver a tu lado.