Autor: ref5504

  • retazo34

    Kañdkf es la conclusión de dar mil vueltas a mis pensamientos durante largo rato, de meditar sin doblez en lo que tanto me ha preocupado en esta vida. Así que mi conclusión es, por decirlo con tacto, diferente.

    Podría haber encontrado la cura para alguna dolencia real o imaginaria que pueda tener, pero no ha sido así. O podría haber llenado mi cabeza con sensaciones maravillosas recreadas en alguna visión, pero no ha sido así tampoco.

    He buscado en los profesionales que puedan ayudarme a resolver mis inquietudes; reconozco que he visto vídeos de filósofos y estilistas de la modernidad que hablan de la esencia última de lo que me llena la cabeza en este momento; los he visto, tan serios, tan bien informados, tan confiantes en su pensamiento que he llegado a la conclusión de que estaban hablando de algo completamente distinto a lo que yo creía que estaban diciendo.

    Observo las verdades últimas que me ofrecen y Kañdkf es cada vez más atractivo, más adecuado como solución. Así que, ante cualquier pregunta que me plantee la vida, sólo me contestaré:

    –Kañdkf.

  • retazo33

    Un acertijo de un libro de acertijos busca en mí una explicación que le permita solucionar un acertijo.

    –No, digo que no sé dónde está tu explicación. En verdad te digo que no sé dónde encontrarás esa explicación, dónde encontrarás explicación a todas las explicaciones que te deben. No lo sé. Opina lo que consideres que tienes que opinar: de lo que hago o hice; de lo que digo o dije; de mis respuestas o silencios a tus preguntas; de lo que consideres que tengas que considerar. No me burlo de ti, aunque lo pueda parecer a alguien que piense mal para acertar. De verdad, no me burlo, pero no te puedo dar mucha más contestación que ésta. Intento ser tan sincero contigo como soy capaz de serlo conmigo mismo.

    Ad hoc, se añade en el acertijo un corolario tan enrevesado y malicioso como es “Excusatio non petita…”. Da igual lo que yo diga o haga pues, para el acertijo, no habrá contestación adecuada hasta que se haya hecho justicia, hasta que el demiurgo de sus pasiones quede empachado y victorioso con su dosis de endorfinas morales, hasta que el demiurgo de sus acciones maquine la búsqueda de otra explicación que, sin haberse dado cuenta antes, se le debe.

  • libertina3

    Buenas de nuevo. Hoy os queremos hablar un poco de cómo nacen las pastas de Libertina. Además del cariño que ponemos al crearlas, su ingrediente básico es el trigo y, por eso, prestamos especial atención a sus características.

    El trigo de Libertina procede de Aragón, una de las principales regiones productoras de trigo duro ecológico en España. Por las características de su clima y su suelo, el trigo de esta zona es de alta calidad con unas propiedades particulares que le hacen ideal para nuestras pastas. Además, al ser del entorno de Libertina, nos permite apostar por un desarrollo sostenible de la agricultura y minimizar la huella de carbono causada por su cultivo y transporte.

    De las opciones que ofrece el trigo duro, nos decantamos por su sémola porque obtenemos una pasta de alta calidad, sabrosa y nutritiva al poseer mayor cantidad de proteínas y gluten, y quedar más al dente que la pasta hecha con harina.

    Para conseguir este ingrediente, trabajamos con Harinas Polo y Harineras Villamayor. Harinas Polo, con una fuerte vinculación con Zaragoza al ser los dueños de la antigua Harinera de San José, trabajan con diversas semillas y variedades de cereal tanto ecológicos como convencionales, manteniendo los valores de esta empresa familiar desde su origen en 1880.

    Los cereales de Harineras Villamayor, empresa creada en 1934, provienen en su mayoría de la zona de Huesca, gracias al trabajo de más de mil agricultores y socios, y dan lugar a un gran surtido de productos.

    Hablar de nuestras pastas está muy bien, pero mejor es disfrutar de ellas, así que me voy a preparar un plato de caserece. Contadnos por nuestras redes sociales, ¿cómo los hacéis en casa?

    ¡Que aproveche!

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • retazo32

    Caí en la locura por intentar entender la locura del mundo.

    ¡Tal cual! ¡Ahí lo dejo! Y, sin embargo, no encuentro resumen más certero que éste.

    Abuso de las hipérboles en mis escritos y en mi vida, así que no me resultaría extraño que mis oídos oyesen a mi voz decir, sin haberlo pensado antes mi cerebro: «Cortaré inmisericorde las protecciones que mi cuerpo crea para no herirme con ellas en mi propia carne marchita». Para acto seguido, cortarme las uñas. ¡Así soy!

    Y, aún con todas las hipérboles melodramáticas de mi forma de ser y escribir, no encuentro resumen más certero que lo dicho al inicio de este retazo de helado de chocolate.

    Escribo con humo, hipérboles, melodrama en dosis variables; con surrealismo, humor negro, y esperpento bañado en chocolate somarda. Con frases vacías repetidas en cada uno de los textos, con tautologías innecesarias y oximorones de fácil creación. Formo cúmulos de obviedades envueltas en juegos de palabras para expresar una nada.

    Y, aún con todo el vacío autocontenido que hay en mi forma de ser y escribir, no encuentro resumen más certero que lo dicho al inicio.