Autor: ref5504

  • retazo37

    Imagino esferas de energía en mis manos y mis pies, de las que salen halos que suben, por mi cuerpo, hasta mi cabeza. Vaporosas y brillantes esferas que, tras ganar realidad en mi imaginación, van ganando peso en mi realidad.

    A los pocos segundos, empiezo a notar que mis manos y mis pies nadan en un fluido que es el aire, moviéndose en corrientes invisibles encerradas en conductos invisibles, desplazándose sin fricción alguna.

    Mis esferas son motores que me permiten descansar en el movimiento, abandonarme en el movimiento, para mecerme en una cuna cuyos mimbres son corrientes invisibles y sus sábanas el aire que envuelve mi cuerpo.

    Un aire que está fuera y dentro de mí: Mi respiración se acompasa a mi pie derecho, soltando el aire cada cuatro apoyos, cogiendo el aire cada cuatro apoyos. Nada más existe. Una respiración que anda siguiendo el movimiento creado por cuatro esferas de una energía imaginaria.

  • libertina: con amigos, sí

    Buenas. Hoy os vamos a contar por qué Libertina se llama Libertina.

    En cualquier inicio hay decisiones que, por mucho que las pienses y te pongas un casco antes de tomarlas, pueden liártela parda en algún detalle tonto que no hayas tenido en cuenta. O, incluso con todo súper estudiado y súper medido, viene la vida y piensa que ese plan tan fantástico y tan maravilloso pues no lo termina de ver claro y, de golpe, te manda a la lona. Así, sin anestesia y sin palabras bonitas.

    Lo que haga la vida es cosa suya, aunque esperamos que nos trate bien. Sin embargo, la decisión sobre la imagen de empresa, sobre cómo queremos que nos vean nuestros colaboradores y clientes, era algo propio. Queríamos que reflejase nuestra forma de ser y de entender la cocina, que mostrase los valores de esa parte de nosotros que es este proyecto. Pero, ¿cómo lo íbamos a hacer bien si no teníamos ni idea?

    Decían en La Bola de Cristal que “Solo, no puedes; con amigos, sí”; y nosotros tenemos la suerte de contar con un grupo de amigos que nos han ayudado desde el comienzo, como la gente del restaurante Baobab de la que ya os hemos hablado un poco y, seguramente, os comentemos más en otro artículo. Pista: Ellos tienen que ver con lo que viene a continuación.

    Pero hoy os vamos a hablar de la respuesta a una pregunta que nos suelen hacer:

    -¿Por qué Libertina se llama Libertina?

    -Por Sergio y Álex.

    -¿Y quiénes son?

    -Ahora os lo contamos.

    Estuvimos pensando en quién nos podría ayudar a buscar nuestra imagen, que plasmase lo que queríamos transmitir y no sabíamos. Estábamos en esas cuando descubrimos a Sergio y a Álex, Tropical Estudio, gracias a su colaboración con el Baobab (Por ahí venía la pista :)). Entramos en su página y vimos un montón de cosas chulas, de trabajos donde se mostraba una pasión y un espíritu similares a los que tenemos nosotros, y, como un flechazo, quisimos que, en un futuro, nuestro proyecto también estuviese en su página.

    Nos pusimos en contacto con ellos y, tras estudiar qué opciones teníamos, nos propusieron un grupo de nombres. No tuvimos que pensarlo mucho porque la elección estaba muy clara.

    -Nos llamaremos Libertina.

    ¿Por qué Libertina? Porque es fresca, desenfadada, divertida; porque se atreve a ser lo que quiere ser, a decidir, a mezclar en ella sabores de diferentes orígenes para crear el suyo propio; porque, aunque suene tonto y no lo sea, Libertina rima con cocina.

    Y así, gracias a Sergio y a Álex, a unos amigos que hemos ganado por este proyecto, pudimos conseguir nuestro nombre, el que refleja perfectamente lo que somos; y desarrollaron una imagen corporativa tan chula como la que podéis ver en esta página para nuestra querida Libertina.

    ¿Qué os parece? ¿A que mola?

    Nos vemos.

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • retazo36

    Camino hacia Marte, subiendo junto a sargantanas por las paredes donde se refleja la luna. Levanto la cabeza para otear un sendero en el éter que me conduce hasta un planeta convertido en una luz roja. ¿Por qué la luz roja? ¿Será un faro para los viajeros que intentan evitar las rocas causantes de los naufragios del alma? ¿Será una advertencia para recordar los peligros del vacío que hay entre los planetas que hay entre nosotros? ¿O un prostíbulo, tal vez, donde alquilar nuestras vidas y nuestros planetas a cambio de un vacío que no nos llena?

    Ni sé ni me importa cuál de ellas es la razón por la que Marte está transformado en un luz roja que me guía. Las ventosas de mis manos se agarran al cristal del mimo que forma una escalera hasta el cielo de mis ojos. Subo. Subo viendo volar por el horizonte a leones trastocados en perros con cara de payaso, de la correa de una Cibeles que llega tarde a la reunión de dioses anónimos abandonados por sus devotos. Subo. ¿Y cuál es el sentido de querer llegar a Marte? ¿Acaso me espera allí un restaurante que resuelva todos los sueños de mi estómago?

    Camino hacia Marte por un cielo de colores estrellado, viajando a su lado para leer mi camino en ellas.

  • retazo35

    Mi yo docto, el guía que saca a mi pobre yo ignorante de su propia mediocridad, sonríe. Aquel que le dice a éste:

    –Sois mediocres. Los otros yo sois mediocres; y yo os lo digo porque gastáis vuestras míseras vidas mediocres en porfiar en ser mediocres.

    Y mi yo espectante, el que quiere ser dominado por ese faro de luz que es mi yo docto, dice:

    –¡Es verdad!

    Mi yo docto suelta mis prejuicios enlatados en figuras de pensamiento ultra superiores, mis prejuicios deconstruidos por el pensamiento racional y el estudio de lo dicho por las grandes mentes del pasado, sentando cátedra sobre todo y todos.

    Y mi yo espectante ríe ufano porque sabe que su faro vital, su demiurgo de lo mundano, tiene razón.

    ¡Qué espectáculo tan repetido y patético! Pero, incluso ante ese espectáculo repetido y patético, siento aún más ternura por esos otros yo que habitan tanto éste como otros cuerpos.