Etiqueta: retazos

  • retazo54

    Suena una flauta con notas negras y, después, un timbal. Todo queda en silencio.

    Las saetas pasan a su alrededor buscando un cuerpo que no pueden encontrar; mientras, en la lejanía, aparece una bola de fuego que se le va acercando. Oye lamentos de los que han sido alcanzados por ella.

    Apoya. Gira. Algo le roza. Vive. Salta. Queda en el aire en suspenso con un ejército bajo sus pies. Avanza. Avanza. Más rápido. Frena. Quiebra. Una lanza cruza justo por donde él tendría que haber pasado.

    Si todo fuera como tiene que ser, si todo fuera lógico lejos de los milagros, él estaría muerto, con su cuerpo devorado por perros, con su cabeza clavada en una pica. Pero hoy no sucede lo que sucede en el mundo real.

    Danza con su cuerpo en coreografía ante espectadores que no aprecian sus movimientos. Una espada contra su armadura, un último quejido como respuesta del atacante. Se acelera, él se acelera y el resto del mundo parece que ha quedado atrapado en un tiempo viscoso.

    A su alrededor todo se difumina quedando la realidad trasformada por una capoladora.

    Danza. Avanza. Fluye.

  • retazo53

    Ha acabado en una oficina llena de elementos de oficina, en un trabajo odioso con elementos odiosos, rodeada de personas que se escaquean y medran; se ponen de lado y medran; medran y medran y vuelven a medrar. Y rodeada de responsables que son responsables por ser unos responsables que se dejan responsabilizar. Muchos de la primea categoría piensan que están en la segunda; muchos de la segunda no piensan que están en la segunda.

    Mecánicamente, da a la tecla de intro.

    Va a la sala de descanso donde la costumbre del lugar es entretenerse con cuánto trabaja cada uno de los entes allí reunidos, y de sus viajes, y de sus vidas; pero también, en especial, de las vidas de otros que no están. De si fulanita de actividades lúdicas se escaquea todo lo que puede, aunque el que habla no expone lo que se escaquea él; de si menganito de recursos humanos ha hecho las cosas mal y hay que tragarse no sé cuántos marrones, aunque la que habla no les recuerda a sus confabulados todos los marrones que otros se han tragado por ella.

    En silencio, se termina su té.

    Vuelve a un ordenador en el que no hay enlaces a páginas deportivas, en el que no hay enlaces a tiendas de ropa; ni siquiera ofertas conjuntas de viajes en el último momento combinados con remedios contra la calvicie en el último momento. Nada, no hay nada más que las herramientas que necesita para terminar su tarea en el plazo acordado.

    Esa limpieza de distracciones hace que la coordinadora del proyecto la llame a su oficina con una oferta como las que ha tenido hasta ahora: Más trabajo, igual dinero. Porque todos saben que pueden confiar en ella, que hará bien su trabajo. Y esa forma de ser suele tener la recompensa de trabajar más, ser responsable de más cosas y, por supuesto, cobrar lo mismo.

    Pero, esta vez, la coordinadora se sorprende, no entiende lo que está pasando. Le acaba de decir que va a ser la encargada de una nueva tarea, que sólo los más capaces son dignos de tal honor, y su empleada, como respuesta, ha puesto una hoja sobre el escritorio. No lo entiende. Es un proyecto magnífico con el que soñaría cualquier trabajador de esa casa y la contestación es el preaviso de que se marcha a otro empleo.

    Inconcebible.

  • retazo52

    Saluda, sonríe y saluda. Hola, hola, ¿qué tal? ¿todo bien? Saluda y sonríe, y pregunta sin intención de saber más de lo que le quieran contar, para no herir a los otros, para no tener que pagar posibles facturas de personas que se arrepientan de haber hablado demasiado.

    Hola, ¿todo bien? Y así lo desea. Hola, ¿te puedo ayudar? Ofrece su mano con sinceridad, pero evitando que sea tomada como un futuro seguro más allá de ese momento. Y, a veces, ayuda; y, a veces, la lía más de lo que ya estaba liada.

    Saluda y sonríe aunque, en ocasiones, tampoco le apetezca hacerlo mucho pues aguaceros en cascada intentan llenarle en alma. Pero saluda y sonríe. Sobre todo, sonríe. Parece que se ha cubierto los labios con tripis, que se ha fumado todas las hierbas encontradas en su camino, buenas y malas.

    Saluda hasta a las piedras, incluso dos veces. Aunque no le contesten, aunque haya personas que le contesten menos que las piedras. Saluda no por llevarles la contraria, no por hacerlas de menos, no por nada de ellas, sino por lo que le dijo un bisa en el cuartel:

    -Y si viene la muerte, se le saluda.

    Porque saludar y sonreír, porque interesarse en los demás e intentar ayudarles, le previene de convertirse de nuevo en otro saco andante que, si se le pinchase aunque fuese con una aguja hipodérmica, vertería vinagre sobre la estancia de su vida y de los que tiene a su lado.

    Saluda otra vez y, con una sonrisa, se despide.

  • retazo51

    Salta y vuela, abre sus alas sobre un mar de emociones que le han tenido presa en más de una ocasión. Y en más de dos. Y en más de las que a ella le hubiera gustado vivir, y en más de las que ella se hubiera atrevido a reconocer.

    Pero ya no importan, ya no la arrastran entre flores con espinas, ya no. Deja las emociones tiradas en trozos de algodón con los que ha borrado el maquillaje de su cara y el maquillaje de su alma que ha llevado durante tanto tiempo. Están sus emociones en manchas cautivadas para siempre en flores de algodón que cubren los campos que ella sobrevuela. Que ahora sobrevuela, pero que, dentro de poco, no lo hará.

    ¿A dónde irá? ¿Quién lo sabe? ¿Ella? Se desliza por las corrientes de un viento austral cálido sin más ataduras que dejarse mecer por el aire, por el tiempo, dejarse mecer sin condenarse a las emociones que maquillan nuestras vidas para que a otros les parezcan bonitas, para que a otras les resulten decorosas, para tapar nuestras propias personas que, a veces, pueden no resultar ni bonitas ni decorosas, aunque son nuestras y reales.

    Vuela por los aires como dinamita lanzada al centro de la prisión de una misma, vuela por los aires para encontrar su lugar prometido entre nubes de cometas.