Etiqueta: retazos

  • retazo65

    Mi corazón está ardiendo, y yo aún conservo la sonrisa en mi cara.

    Mi corazón está ardiendo, bombeando dosis masivas de átomos de alegría, de ráfagas de ilusión, de mi nombre en tus labios. Mis arterias son trenes de hormonas de felicidad dirigidas a todas las poblaciones de mi universo, recibidas con mi sonrisa en tu boca; mis venas vuelven cargadas de la excitación que hay en mí tras tocarme tus dedos, tras incendiar mi corazón con tus besos.

    Mi corazón está ardiendo, y yo aún conservo la sonrisa en mi cara.

  • Equipo

    En una España que se había vuelto gris por una guerra, la vida intentaba encontrar cualquier resquicio para florecer de nuevo, y las personas buscaban un sueño que colorease un mundo apagado.

    Esta es la historia de unos jóvenes que se ganaban el dinero en los trabajos de la base, de la cerámica, de la estación de trenes; unos jóvenes que se ganaban su ilusión en un equipo de fútbol que, tras varios contratiempos, estaba de nuevo bien vivo.

    En ese grupo de jóvenes, nació el sueño de ganar la Copa Primavera al mejor equipo de fútbol de la región.

    Desde la portería, recordaba a sus defensas que si no sabían qué hacer con el balón se lo pasasen al veterano Grau, que él sabría lo que había que hacer, fuera o no fuera bonito, fuera o no fuera legal. Y, cuando venía el equipo contrario, les gritaba que podía pasar la pelota o podía pasar el jugador, pero que no ambos y menos si el atacante seguía de pie.

    Sin embargo, esta vez, el atacante y el balón habían pasado. Ahora, la pelota volaba hacia una escuadra que los dejaría fuera, otra vez, fuera. Él volaba para que no entrase en su portería, para que no acabase marchitando su sueño.

    La paró.

    En unos tiempos grises donde la vida intentaba volver a florecer, unos amigos habían conseguido colorearlos de azul y blanco al ganar la Copa Primavera.

  • retazo64

    Tira la bola y la cadena que llevas atadas a tu alma y huye por los confines de tu vida, por donde no hayas estado antes, por donde no te conozcan, ni te conozcas tú.

    Abre los grilletes que te han servido de excusa para escapar de ti mismo y quédate quieto, deja de correr, espera donde estás ahora para mantenerte en el ritmo de tu propio tiempo.

    Desmonta el cadalso donde te ejecutas cada día, véndelo en una tienda de segunda mano, regálale al dependiente la soga y la guillotina con las que has adornado tu cuello.

    Borra los números de identificación que grabaron en tu piel, quítatelos aunque pierdas los cupones de descuento que acumulas en las tarjetas de tus clubs de identidades.

    Olvida tu vida, tal vez te ayude.

    Olvida tu nombre, tal vez te ayude.

    Forget my name, it may help you.

  • retazo63

    -Quousque tandem, Catilina, abutere patientia nostra?

    Cicerón estaba hablando en ese momento.

    -¿Por qué no te dedicas a otra cosa, Catilina? No sé, estoy por darte ideas.

    Monta un Kiosko, es un proyecto con mucho futuro. Podrás vender hojas donde digan a las personas cómo se tienen que comportar, cómo se tienen que vestir, cómo se tienen que masturbar. Para cuenta que la masturbación es un gran avance en casos como el tuyo. Yo, porque me pilla un poco falto de dinero, que, si no, te proponía ser socios.

    ¿Que no te gusta? ¡Haz deporte! Apúntate al ciclismo y échate otra pareja, podrías competir en tándem, bañarte en nitroglicerina mezclada con queroseno, bombear polvos de talco cultivados en selvas recónditas. El deporte es sano, la compañía es sana, las drogas son sanas. Yo, porque me pilla un poco moralista, que, si no, te proponía ser tu representante.

    Y si todo esto se te queda corto o algo se te queda largo, cambia tu nombre y quítale también el punto a alguna “i”. Hazte grande, deja lo chino, conviértete en una musa rusa. ¿Un poco radical? Pero, ¿qué hay de imposible para ti, querido amigo? Yo, porque me pilla un poco emparejado, que, si no, te invitaba a unas mirindas.

    Que sí, que todos sabemos lo aburrida que es la Tere, que por su aburrimiento estás como estás y nosotros estamos como estamos. Si no nos lo tienes que repetir, que ya nos conocemos, y la conocías y conocías su apodo antes de juntarte con ella. Hazte escritor, créale nuevos apodos: Chachitere, Molatere, Adlátere. Igual cambia, igual cambias. Yo, porque me pilla un poco analfabeto, que, si no, te hacía de coguionista.

    Tú siempre has sido muy de tus movidas, tus proyectos. Reconoce que, en estos años, te has montado unas películas finas. Pues aprovecha tu imaginación, invéntate otras, pero paténtalas. Patenta un desarrollador de rollos, un desenrollador de rollos, patenta un dispensador de tranquilizantes para aguantar los rollos de otras personas que te enrollan con sus rollos. Yo, porque me pilla un poco mareado con tantas vueltas, que, si no, te desarrollaba la idea.

    ¿Tampoco te parece bien? Chico, yo ya no sé, no sé qué decirte. No te vale nada de lo que te propongo, nada te parece bien. ¿Por qué, en vez de darnos la tabarra a nosotros, no recurres a tu familia nostra? Ve a casa de tu padrino y dile que necesitas una cabeza de caballo, que la tuya ya no aguanta más, que estás al límite, y has pensado que quieres cabalgar las sábanas como un pura sangre. Yo, porque me pilla un poco alérgico a los seres vivos, que, si no, te llevaba a un zoo.

    Cicerón estaba hablando en ese momento:

    -Quousque tandem, Catilina, abutere patientia nostra?

    Pero Catilina seguía a lo suyo.