Etiqueta: retazos

  • retazo 68

    Pasearán entre nosotros y no nos lo creeremos. Así será. Aunque los podamos ver, tocar, sentir. Dará igual.

    Saldrán en las Visiones, como tantas cosas han salido en las Visiones, anunciando que han llegado, que son tal como han sido concebidos en nuestra imaginación a lo largo de todas las historias de todas las civilizaciones.

    Y no nos lo creeremos.

    En cambio, los dirigentes lo creerán, los periodistas lo creerán, los científicos lo creerán, pero con una ligera mancha de “quizá, esta vez, no sea cierto lo que digo”, “quizá, esta vez, mi mentira sea más mentira que otras mentiras que he dicho”.

    Porque ya la verdad se habrá transformado tantas veces en mentira, habrá sido relativizada tantas veces que no estaremos seguros de si nuestra mano es una mano, si es nuestra, o, si tan siquiera, es real.

    Pasearán entre nosotros y no nos lo creeremos.

  • retazo 67

    ¡El apocalipsis va a llegar! ¡Y será fetén!

    Lloverá sangre del cielo, que se mezclará sobre nuestras cabezas con los trozos del asfalto que acabará de explotar.

    Las almas perdidas buscarán una salvación de último momento, intentado resolver la adivinanza que ha sido sus vidas.

    ¡Porque el apocalipsis va a llegar! ¡Y será fetén!

    Los muertos se levantarán y caminarán entre nosotros: los vencedores de guerras perdidas, las esperanzas de un mundo mejor, nuestros amores de juventud.

    Vagaremos buscando una salvación en el último momento, rodeados de caos y locura con una armonía cromática perfecta, con un realismo que parecerá que el fin del mundo forma parte de una película de alto presupuesto.

    Y de entre todos los profetas, sólo uno nos dirá la verdad, sólo uno nos consolará:

    -No temáis, yo no os salvaré porque…

    ¡El apocalipsis va a llegar! ¡Y será fetén!

  • 8

    Cuando el ocho quiere un sueño, se esconde bajo una manta y se queda quitecico, arropado por un calor que le mece hasta dormirse.

    Y sueña.

    Y sueña con paseos, y sueña con bailes asincrónicos de osos patosos.

    Y sueña contigo, conmigo, con nosotros.

    Cuando el ocho es un sueño, se echa bajo una manta, y se transforma en infinito.

  • retazo 66

    Cansado por la vida, el trabajo, el deseo; cansado sin energía, sin esperanza de alcanzar un destino que es de humos y espejos.

    Suspiro. Inspiro. Espiro.

    Cansado y viviendo. Cansado y trabajando. Cansado y deseando. Olvidando la energía, la esperanza, el destino. Olvidando el cansancio. Olvidando la vida, el trabajo, el deseo.

    Suspirando. Inspirando. Espirando.

    Viviendo, trabajando, deseando, con la energía en mis actos transformándose en movimientos, con la esperanza en mis manos transformándose en movimientos.

    Inspirando, espirando.

    Inspirando, espirando.

    Inspirando, espirando.