• Celebrando el 19 cuando es un 17

    Cuando te ofrecen subir al Monte Oroel corriendo, sabes que algo va mal, rematadamente mal. Cuando no respondes sembrando caos y destrucción a tu paso, toda esperanza está perdida. La belleza de los valles, la majestuosa imagen del bucardo, el sabor auténtico del té de roca; todo por lo que has luchado y muerto tantas veces ha desaparecido, al igual que la figura de un ser humano que, tras aceptar tal disparate, ha pasado a tu lado como una flecha envenenada. Cualquier mirada de odio que se le dirija es, cuanto menos, generosa. Y, ante ello, sólo un santo puede permanecer impasible.

    Hay límites que no deben ser superados cuando exploramos el mundo. Los niños tienen las rejas para que no puedan perderse fuera del colegio; los adultos tenemos el sentido común para no perdernos fuera de nuestra realidad; y los aventureros que suben montes tienen el ritmo “china, chana” para no perderse en una expedición sin destino. Así ha sido y así debe ser. Los límites nos permiten saber perfectamente cómo somos y qué tenemos que hacer en nuestra vida porque, cuando intentamos superarlos, aunque sea sin querer, la realidad se impone, bien con un recordatorio de la dureza de las montañas, bien con un mensaje en tu móvil que te da la bienvenida a Francia. Y, ante ello, sólo un santo puede permanecer impasible.

    Las montañas, los montes, los aventureros y este retazo forman parte de un universo regido por unas leyes que se han de cumplir, que se han de estudiar y respetar. Muchas veces tienes que llevar sus ecuaciones al límite para poder entenderlo perfectamente, pero nunca se superan esos límites, ni tan siquiera en los rigurosos experimentos con termos agujereados y resultados plasmados en gráficas con puntos tan gordos como galaxias en periodo de engorde. Así que, ante una pregunta tan fuera de los límites de la realidad, la atención y el decoro como “¿Quién es tu compañero de prácticas en Termodinámica y Mecánica Estadística?”, sólo un santo puede permanecer impasible. Perplejo, pero impasible.

  • retazo28

    Siguiendo el ritmo de mis pasos, contando mis pasos, uno, dos, tres, cuatro. Uno, dos, tres, cuatro. Sólo están mis pasos. Inspiración, expiración, tres, cuatro. Inspiración, expiración, tres, cuatro. Mi pasillo convertido, tres, cuatro. El pasillo de mi casa se convierte en un camino de un parque, con árboles a los lados, con una fuente a lo lejos. Entra en mí el aire frío de una mañana de invierno con mi respiración acompasada, mientras pienso en lo maravilloso que sería que este instante durase todo lo que yo quisiese, sin tener que volver a la rutina de luchar contra deseos de conseguir un algo que desconozco y, al lograrlo, ser feliz. Expiro, resoplo, tres, trastabillo.

    Miro mis pies, siguen andando al mismo ritmo, uno, dos, tres, cuatro, convirtiéndome en ellos para soltar un parque con deseos de ser feliz. Uno, dos, tres, cuatro. Inspiración, expiración, tres, cuatro. Inspiración es lo que necesito, tres, cuatro. Una inspiración que me haga escribir textos hermosos, agradables, lenitivos, y cuatro. Entre el Ara y el Cinca, ando por una senda con guijarros de esperanza y piedras de tormento, para mis pies y para mí, mientras me alejo de la realidad que no soy capaz de entender, interpretándola con figuras grotescas en la que empiezan a habitar mis pensamientos. Caigo, ruedo, mis brazos partidos, mi cara sangrando.

    Consigo sentarme en una roca, intento calmarme, soportar el dolor, quedarme quieto. Uno, dos, tres, cuatro. Pero mis pies, con los talones en el suelo, empiezan a marcar un ritmo que empiezo a contar. Uno, dos, tres, cuatro. Uno, dos, tres, cuatro. Desaparece la senda, desaparecen mis brazos, tres, desaparece mi cara sangrando. Mi pasillo, mi casa, tres, cuatro. Inspiración, expiración, tres, cuatro. Uno, dos, tres, cuatro.

  • Libertina1 v2

    [Versión descafeinada para gente sin poesía pastelosa en sus venas]

    Buenas. Os queremos presentar nuestro blog, el blog de Libertina, donde os iremos contando un poco más sobre nuestras pastas, sus ingredientes y todo lo que está relacionado con esta parte tan importante para nosotros que es Libertina.

    Vamos a empezar hablando de quienes estamos en los fogones de este proyecto para que nos conozcáis un poco más. Somos Luis y Francisco, dos cocineros que coincidimos en el Instituto Goya de Zaragoza y, allí sobreviviendo a los exámenes del Aula 0, nos dimos cuenta de que había buena química entre nosotros y surgió una amistad que hoy continúa.

    Fueron pasando los años, desarrollamos nuestra experiencia en diversas facetas de la restauración, pero nos faltaba crear algo propio, algo nuestro que condensase nuestra forma de entender la cocina. Con mucha dedicación y cariño, se fue cocinando a fuego lento esa idea que ahora queremos compartir con vosotros.

    Un deseo que cuidamos cada día en nuestro trabajo es que queremos crear algo bonito, algo personal, que nuestra pasta rime con el resto de ingredientes de los platos para, además de hacernos sonreír por lo que representa para nosotros, sonriamos por el placer de comerla.

    Deseamos que las pastas de Libertina tengan un gusto particular, que sea cercano y sugerente. Para conseguirlo seleccionamos las materias primas que utilizamos guiándonos por dos principios: el respeto a la naturaleza y la cercanía de nuestros proveedores. Por ello, la mayoría de los ingredientes son de producción ecológica, respetuosa con el medio ambiente y desarrollada de una manera sostenible. Además, este trato más estrecho con nuestros proveedores nos permite aprovechar las bondades de los productos de temporada y facilitar un comercio en nuestro propio entorno.

    Para abriros un poco el apetito, subiremos a esta página distintas recetas que podéis hacer con nuestras pastas, indicando cómo creemos que podéis sacar el máximo partido. Como las amamos tanto como esperamos que lleguéis a hacerlo, queremos saber más de ellas, más de lo que nos pueden ofrecer, así que os animamos a que nos enviéis por nuestras redes sociales cómo cocináis a nuestras queridas pastas de Libertina.

    Nos vemos.

    [Texto de ref5504 para Pasta Libertina]

  • Libertina1

    Buenas. Os queremos presentar nuestro blog, el blog de Libertina, donde os iremos contando un poco más sobre nuestras pastas, sus ingredientes y todo lo que está relacionado con esta parte tan importante para nosotros que es Libertina.

    Vamos a empezar hablando de quienes estamos en los fogones de este proyecto para que nos conozcáis un poco más. Somos Luis y Francisco, dos cocineros que coincidimos en el Instituto Goya de Zaragoza y, allí sobreviviendo a los exámenes del Aula 0, nos dimos cuenta de que había buena química entre nosotros y surgió una amistad que hoy continúa.

    Fueron pasando los años, desarrollamos nuestra experiencia en diversas facetas de la restauración, pero nos faltaba crear algo propio, algo nuestro que condensase nuestra forma de entender la cocina. Con mucha dedicación y cariño, se fue cocinando a fuego lento esa idea que ahora queremos compartir con vosotros.

    Lo que parece un recurso facilón, es para nosotros un lema que cuidamos cada día en nuestro trabajo y es que “Libertina rima con cocina”. Todos esbozamos una sonrisa al leer esto, incluidos nosotros mismos, pero que “Libertina rima con cocina” nos recuerda que queremos crear algo bonito, algo personal, que nuestra pasta tiene que rimar con el resto de ingredientes de los platos para, además de hacernos sonreír por esas palabras, sonríamos por el placer de comerlos.

    Deseamos que las pastas de Libertina tengan un gusto particular, que sea cercano y sugerente. Para conseguirlo seleccionamos las materias primas que utilizamos guiándonos por dos principios: el respeto a la naturaleza y la cercanía de nuestros proveedores. Por ello, la mayoría de los ingredientes son de producción ecológica, respetuosa con el medio ambiente y desarrollada de una manera sostenible. Además, este trato más estrecho con nuestros proveedores nos permite aprovechar las bondades de los productos de temporada y facilitar un comercio en nuestro propio entorno.

    Para abriros un poco el apetito, subiremos a esta página distintas recetas que podéis hacer con nuestras pastas, indicando cómo creemos que podéis sacar el máximo partido. Como las amamos tanto como esperamos que lleguéis a hacerlo, queremos saber más de ellas, más de lo que nos pueden ofrecer, así que os animamos a que nos enviéis por nuestras redes sociales cómo cocináis a nuestras queridas pastas de Libertina.

    Nos vemos.

    [Texto de ref5504 para Pasta Libertina]