Etiqueta: tontolitos

  • tontolitos de amor 20

    Tú eras mi faraona de tiempos antiguos, viejos, engrisecidos, y ahora vienes a rescatarme vestida como una Indiana del mundo de la esperanza.

    Vienes a rescatarme, a sacarme de mi tumba en la que me enterraste. Cuando los puñales, las cuchillas, las sierras mecánicas salieron de tu boca y de tus actos, rajando todo el amor que sentía por ti.

    Me puse vendas en mi alma, en mi cuerpo. Puse vendas y vendas en mi alma intentando cortar la hemorragia que desangraba mi lucidez llevándome a la locura.

    Y otros faraones se copiaron, y se cubrieron con vendas, y se construyeron pirámides del dolor para enterrarse en tumbas de la agonía.

    Así llenaron los desiertos.

    Así llenaron los desiertos en los que he vivido sin ti desesperando.

    Esperando.

    Esperando.

    Esperando hasta ahora que abres el sarcófago y me encuentras con el amor tajado, amortajado me encuentro yo.

    Has abierto el sarcófago, y ahora vienes a rescatarme vestida con tejidos trenzados de palabras de esperanza.

    Y yo te he esperado, como siempre he seguido esperándote.

  • tontolitos de amor 19

    Te he hecho un castillo, mi amor. Un castillo donde viviremos tú y yo, juntos.

    Un castillo, cariño, un castillo.

    Lo que me ha costado, cariño.

    Con sus fosos, con sus murallas. Le he puesto unas almenas que, para qué decir lo contrario, ¡vaya con las almenas! También tiene sus mazmorras, sus condenados último modelo, sus ratas certificadas perfectamente rabiosas.

    Fantasmas no quedaban en la tienda; en principio, me encargaré yo. Que sí, que sé que es algo básico en un castillo. Mi vida, estamos en lista de espera para conseguir uno y no uno cualquiera: La sábana de ese fantasma combinará con los visillos.

    Por ahora, te prometo que, todas las noches después de cenar, me pondré el mantel y unas cadenas. Creo que lo haré bien: Llevo un par de meses recibiendo clases de cómo ser un fantasma en los negocios. Y, en confianza, supongo que lo de fantasma será lo mismo en la vida o en un castillo.

    Amor, mi tesoro, tú y yo tenemos ya nuestro castillo, nuestro castillo para vivir juntos, mi amor.

  • tontolitos de amor 18

    Te escribiré cosas bonitas, pero no perfectas; cosas dulces, pero no endulzadas.

    Te construiré con mis palabras un castillo, con sus murallas, con sus torres. Te construiré con ellas un castillo de mentira, y será de mazapán.

    Te regalaré con ellas ramos de flores no comestibles, que serán de mentira, que serán dibujadas, aunque yo dibuje tan mal.

    Te prometeré con ellas que no habrá problemas, que todo irá bien; y aunque será mentira, cuando cojas mi mano, creeremos que será verdad.

    Te escribiré cosas bonitas, y sólo serán bonitas cuando las leas tú.

  • tontolitos de amor 17

    Te crearé un hogar en cada una de estas palabras, te crearé un hogar para cosas bonitas, mi amor.

    No habrá desilusiones, desencantos, discusiones, engaños; no los habrá.

    Es más, voy a tachar las palabras que acabo de escribir. Ya, ya están tachadas.

    Empiezo de nuevo.