Etiqueta: tontolitos

  • tontolitos de amor 16

    Y dijeron que tenía una calculadora en vez de corazón, y no es verdad. Mi corazón, mi corazón hace números por ti.

    Echo cuentas para saber las horas, minutos, segundos que sobran para verte. Y resto uno, y resto uno, y resto uno. Cada segundo que pasa estoy más cerca de ti, mi amor.

    Uso las ecuaciones más hermosas para describir lo que siento por ti: de una catenaria cuelgan los besos que te he dado; en una lemniscata se guarda todo el tiempo que te querré; y en mi cardioide sólo te encuentras tú.

    Bernoulli, Euler, Arquímedes, Peano y Brahmagupta, ellos me guían para encontrar las incógnitas de tu amor, para encontrar el resultado real o imaginario que me haga estar junto a ti, porque sé que están en e, i, π, 1 y 0.

    Y dijeron que tenía una calculadora en el corazón, y en mi corazón sólo estás tú.

  • tontolitos de amor 15

    No hay mejor comida que la comida que tú me haces, mi amor. Cuando me comes el brazo, o una pierna, o la cabeza. Cuando me muerdes y arrancas jirones de mi carne enamorada de ti.

    Me muerdes y las heridas exhiben lo que es nuestro amor, amor mío.

    Los capilares sangran, como el amor que empecé a sentir por ti, gota a gota, hasta que me hicieron un agujero en el corazón que sólo puedes llenar tú.

    Las venas manan sangre, pero con calma, mientras pierdo la consciencia al quedarme seco junto a ti, mientras paseamos por la orilla del mar con las olas rojas acariciando nuestros pies.

    Y las arterias brotan sangre, como eyaculaciones de un corazón que no puede latir sin ti, que vomita a cada impulso su desesperación por no estar a tu lado.

    Me muerdes y a cada mordisco desaparezco un poco, desaparezco para entrar en ti, para unirme a ti.

    Déjame ser tu comida, déjame ser tu alimento, dame otro bocado, mi amor.

  • tontolitos de amor 14

    Porque llevo tatuado tu rostro.

    En el pecho, al lado de mi corazón, que es éste que me has prestado. Los pelos de mi herácleo tórax forman una melena que me recuerda a la tuya, mi amor. Y para cuidarla le echo el mismo champú y la misma mascarilla que utilizas para proteger y vitaminar tus rizos, mi amor.

    Porque llevo tatuado tu nombre.

    En la espalda, en letras chinas que no son letras, pero que yo las llamo letras chinas. Sí, hay tontos que se confunden y, al verlas, me preguntan por qué llevo tatuado el menú del restaurante “Los Nuevos Pétalos del Xanadú”. ¿Qué sabrán ellos de letras chinas? ¿Qué sabrán ellos de lo que siento por ti, mi amor?

    Porque llevo tatuado los números que hacen de ti lo que eres.

    En la pantorrilla izquierda, tu número de zapato; en la pantorrilla derecha, tu número de identificación fiscal. Y en cada una de las muñecas, y en cada una de ellas, las dioptrías de los ojos más bonitos que haya visto en mi vida, mi amor.

    Porque llevo tatuado todo mi cuerpo con partes de ti para que siempre estemos juntos los dos.

  • tontolitos de amor 13

    En un viaje a una parte, llevaré mi corazón hecho brújula para encontrar el destino de toda esta vida, para encontrarte a ti.

    En las montañas intentaré escapar de los bardos que te embolican con canciones compuestas hoja por hoja, rama por rama, árbol por árbol, para explicarnos que la vida es vida y que somos como somos, aunque sea en los cuerpos de otras razas.

    En las dificultades me agarraré a la luz que iluminará mi camino hacia ti, a la luz apagada por las tinieblas que nacerán de mí, al rayo de un sol cubierto por los falsos profetas y dioses voladores que nos prometen viajar al cielo gratis y en primera clase.

    En una travesía de vuelta al hogar que siempre fue mi hogar, te recordaré en cada suspiro que me quede, atado a un mástil para no lanzarme contra las piedras preciosas, en este barco de Teseo que cambiará mis células, mis átomos y los átomos de mi alma cada siete años.

    Llevaré mi corazón hecho brújula para encontrar el destino de toda esta vida, en un viaje de una parte para llegar a ser un todo.