Autor: ref5504

  • tontolito de amor 33

    —Yo te salvaré, pastelito relleno de abrazos.

    Y saltaré.

    Y pelearé.

    Y venceré por ti.

    Pero…

    Sin que me dé cuenta, los malvados me sedarán y despertaré atado a una silla, en mitad de un interrogatorio. Y, para mi sorpresa, no será un interrogatorio cualquiera: Será el mío.

    Que por qué te quiero.

    Que por qué te invito al chino.

    Que por qué te acompaño a los centros comerciales.

    Sin que me quiebren, pensaré en nuestras tardes de paseo, en nuestros rollitos de primavera, en los descuentos que me hacen en tiendas donde nunca he comprado.

    Y resistiré a sus preguntas.

    Y resistiré a sus amenazas.

    Y resistiré a sus torturas por ti.

    Sin que se enteren, me soltaré una mano, y la otra, y un pie, y el otro; y, tras quitarme la mordaza, les atacaré, pero sin mucho éxito porque se me habrá olvidado quitarme la venda de los ojos.

    Así me encontrarás, dando patadas y puñetazos al aire mientras los enemigos siguen pensando si es posible ser tan tonto o todo es parte de una estratagema.

    Pero…

    Sin dejarles tiempo para decidirlo, saltarás, pelearás, y vencerás. Cuando compruebes que tienes la situación bajo control, me dirás que deje de dar patadas y golpes porque me voy a hacer daño.

    Y no habrá problema porque…

    —Yo te salvaré, pastelito relleno de abrazos.

  • C2-2

    En un libro de bonitos cuentos

    de esos bien ciertos

    mmm

    encontré mi vocación.

    Ser el proco de mi enamorada

    aún encontrada/situada/refugiada

    sólo en mi imaginación.

    (Encantadísimo de la vida)

    Ay, ay, ay, qué bonita ilusión

    Ay, ay, ay, me cautivó.

    Para hacerme digno de sus besos

    y otros sucesos

    ¡Eh!

    hechos todos con amor. (hablando)

    me apunté alegre a unos torneos

    con caballeros

    que demuestran su valor.

    Ay, ay, ay, (enfado) el primero me tiró

    Ay, ay, ay, qué tozolón.

    Porfiando recto en mis deseos

    busqué talento

    ¡Ooooh! (Una oooo de curro de cocholate)

    para hacerme trovador.

    (desesperao) Pero las canciones no salían;

    no conseguía

    rimarlas con corazón.

    Ay, ay, ay, parecía un bufón

    Ay, ay, ay, qué decepción.

    Fui a las batallas por dinero.

    ¡Un plan perfecto!

    ¡Ja!

    Es lo que Juan me contó,

    Pero lo que obtuve en mi pecho,

    ya tan maltrecho,

    un disparo en su interior.

    Ay, ay, ay, allí que me derribó.

    Ay, ay, ay, (lento) y se acabó. (hacer esta última frase sin emoción)

  • tontolitos de amor 32

    Por ti seré un héroe del trabajo, seré un héroe del amor.

    Echaré horas y horas para comprarte los regalos que no encuentro al excavar en mí, para contratar a los guionistas que escriban los deseos que te gusten sentir.

    ¿Voluntarios para hacer horas extra? Yo.

    ¿Voluntarios para hacer dobles turnos? Yo

    Pondrán mi jeta como empleado del mes en la entrada de la tienda más capitalista que exista. Y seré feliz porque con mi trabajo te demostraré mi amor.

    Pondrán mi jeta como camarada del mes en la entrada del sindicato más sindicalista que exista. Y seré feliz porque el trabajo dignificará mi amor.

    Porque a golpe de corazón, porque a golpe de contrato, seré un héroe del trabajo, seré un héroe de tu amor.

  • tontolitos de amor 31

    El amor es una selva, mi amor.

    Una selva llena de peligros y aventuras, de mariposas en el estómago; de mariposas en el estómago que, a menudo, se transforman en avispas.

    Con sus tíos en taparrabos saltando, de liana en liana, en busca de una mona cualquiera. Y si pasado el alcohol la mona es mona, bien; y si la mona no es mona, a otra liana y fuera.

    Con sus tías en bikini saltando, de árbol en árbol, en busca de alguien que sea como ellas quieren que sea y que sea lo contrario de lo que quieren que sea. Y lo contrario de lo contrario de lo contrario.

    Con sus serpientes que te ofrecen manzanas y, si te das la vuelta, dislocan sus mandíbulas para tragarte entero y dejarte para siempre a vivir en su interior.

    Con sus pájaros de muchos colores pavoneándose en busca de una hembra, o de un macho, o de cualquier otro pájaro que les admire sobre todas las cosas.

    Con sus exploradores, que van más perdidos que perdidos, buscando un Dorado que simplemente es un cúmulo de envoltorios de Phoskitos, o de la Pantera Rosa.

    El amor es una selva llena de peligros y aventuras.

    A veces, saltas y no hay liana, ni árbol, y te pegas un tortazo contra el suelo pensando que todo ha sido una mentira.

    A veces, por pura casualidad, te salvas de caer en las entrañas de una serpiente o de quedar atrapado por el pico de un pájaro.

    A veces, unas pocas veces, encuentras un envoltorio de Phoskitos que, sorpresas de la vida, tiene un Phoskitos dentro y ya todo lo demás no importa.

    Así es el amor, amor, porque el amor es una selva.