Etiqueta: retazos

  • tontolitos de amor 27

    Poder estar en silencio y no decir nada, y no tener que decir nada.

    Completar mis frases con tus palabras para expresar lo que aún no sabía que sentía.

    Y estar bien.

    Y sonreír.

    Y no tener que hacer nada porque no hay nada que haya que hacer.

    Sentir que es así la vida.

    Con tu mano en mi mano, en un parque, en una cena, en un hospital.

    Tener el otro lado de la cama lleno. Bueno, medio lleno.

    Poner los cubiertos de la mesa y cuando sólo pongo unos sentir que la mesa aún no está puesta.

    Poder estar en silencio y no decir nada, y no tener que decir nada porque se haya entendido todo.

  • tontolitos de amor 26

    Cae una bomba. Y un misil. Y otra bomba. Y una granada. Pero estamos juntos, mi amor.

    En este día que no es primaveral, sobre nosotros llueve metralla; metralla que no refleja un arco iris antes de mojar de sangre nuestras calles.

    Huele a almendra amarga, pero no a jazmín; a huevo podrido, pero no a menta fresca. Nos hemos quitado las máscaras antigás para poder besarnos. Nos hemos quitado los trajes, los guantes, para sentir la piel del otro.

    Juntos en este paseo por la vida hasta que se oye un chasquido y todo salta por los aires.

    Estalla la guerra. Y el mundo. Y tú. Y yo. Pero, pase lo que pase, seguimos juntos, mi amor.

  • tontolitos de amor 24

    Estar en mitad de una obra de teatro y estar contigo.

    Estar en mitad de una obra de teatro del absurdo y estar contigo; y estar contigo para no caer en su locura.

    Unos actores gorileándose, mostrándose con su virtud poderosa, como más animales que todos los mediocres que estamos a su lado en esta selva.

    Unas actrices pavoneándose, luciéndose en su luz cegadora, ante todos los mediocres que estamos a su lado en esta granja previa al matadero.

    Unos directores humaneándose, imponiéndose con su santidad reveladora, sobre todos los mediocres que estamos a su lado en este aquelarre.

    Estar en mitad de una obra de teatro, con los actores alucinados, las actrices desquiciadas y los directores lobotomizados.

    Estar en mitad de una obra de teatro del absurdo y estar contigo; y estar contigo para no caer de mi locura en la suya.

  • retazo 82

    Se queda mirando la pieza unos instantes y la pone en una caja con el resto de piezas.

    Ha terminado el puzzle.

    Se ve el Monte Fuji transmitiendo la misma serenidad que le ha transmitido cada mañana durante los últimos años. Lo ha terminado aunque le falta una pieza que nunca llegará a poner en él.

    Ahora, aplica el pegamento, el barniz para que se mantenga tan joven, tan vivo como en ese mismo instante.

    Cuando ha terminado, le hace una foto y lo empaqueta con el resto de sus pocas cosas porque vuelve a casa, a su casa, a la que siempre será su casa aunque apenas viva en ella.

    Volverá y pondrá el puzzle del Monte Fuji al lado del cuadro de Rossetti, de ese cuadro que le recuerda cuando estuvo estudiando en Gotinga. En la misma habitación donde están los puzzles de las Formas de la Continuidad del Espacio y de la Estación de las Guadaneras.

    Y en cada uno de ellos falta una pieza, una pieza que está en una caja con las otras piezas que faltan.

    En unos meses elegirá un nuevo puzzle y lo irá haciendo poco a poco, china chana, durante meses, durante años, hasta que ponga la penúltima pieza antes de volver a casa, hasta que ponga la última pieza en una pequeña caja con las otras piezas que faltan.

    En una pequeña caja, con las otras piezas que faltan, que siempre va con ella. A veces, la saca y las mira y recuerda los puzzles, y recuerda su vida, y se recuerda a ella misma como otra pieza dentro de ese puzzle que vivió.

    Se niega a poner la última pieza porque esos puzzles nunca estarán completos, nunca querrá tenerlos completos; porque, con los años, se dará cuenta de piezas que no entendió, de piezas que estaban y no supo verlas, de piezas que creía que sobraban y no sobraban.

    Se niega a poner la última pieza porque esa última pieza es la que estamos buscando durante toda nuestra vida para estar completos y entenderlo todo.

    Se niega porque cuando estamos completos y lo entendemos todo, nuestro camino ha terminado.

    En unos meses, se quedará mirando la caja unos instantes y pondrá la primera pieza del siguiente puzzle.