Autor: ref5504

  • tontolitos de amor 13

    En un viaje a una parte, llevaré mi corazón hecho brújula para encontrar el destino de toda esta vida, para encontrarte a ti.

    En las montañas intentaré escapar de los bardos que te embolican con canciones compuestas hoja por hoja, rama por rama, árbol por árbol, para explicarnos que la vida es vida y que somos como somos, aunque sea en los cuerpos de otras razas.

    En las dificultades me agarraré a la luz que iluminará mi camino hacia ti, a la luz apagada por las tinieblas que nacerán de mí, al rayo de un sol cubierto por los falsos profetas y dioses voladores que nos prometen viajar al cielo gratis y en primera clase.

    En una travesía de vuelta al hogar que siempre fue mi hogar, te recordaré en cada suspiro que me quede, atado a un mástil para no lanzarme contra las piedras preciosas, en este barco de Teseo que cambiará mis células, mis átomos y los átomos de mi alma cada siete años.

    Llevaré mi corazón hecho brújula para encontrar el destino de toda esta vida, en un viaje de una parte para llegar a ser un todo.

  • Libertina: Hexágonos de chía

    Hexágonos de chía con salsa de queso

    Hoy, seres libertinos, os traemos una nueva receta cuyo nombre hemos debido acortar un poco por temas de espacio.

    Si ya tenemos la boca hecha agua con el título, atentos al nombre real:

    Hexágonos de chía, rellenos de txistorra y pimientos verdes ecológicos caramelizados, con salsa de queso.

    Dadme un momento que voy a por mi fregona.

    Arreglado.

    Como vais a ver, os traemos una receta fácil, rápida y divertida de comer.

    Delantales en posición, fogones preparados. ¡Adelante!

    ¿Para cuántas personas?

    Dos o tres personas. Eso si la queréis compartir. Si no, una persona.

    ¿Qué necesitamos?

    En esta receta los ingredientes que vamos a utilizar son:

    250 g de hexágonos de Libertina.

    300 ml de salsa de queso.

    Y para hacer esos 300 ml de salsa de queso:

    200 ml de nata para cocinar (Crema de leche).

    100 g de queso (Podéis elegir roquefort, parmesano, azul).

    1 chorreón de coñac o brandy.

    Sal.

    ¿Cómo lo hacemos?

    Empezaremos con la salsa de queso:

    1. Ponemos a calentar la nata en una sartén o en un recipiente adecuado.

    2. Cortamos el queso en trozos y se los añadimos a la nata mientras se va calentando. Si quieres utilizar directamente queso rallado, también es una opción más rápida.

    3. Cuando se derrita el queso, añadimos un chorreón de coñac. Puedes no utilizarlo, pero le quitaría aroma a la receta.

    4. Añadimos un poco de sal.

    5. Tras unos minutos en los que habrá evaporado el alcohol, retiramos la salsa del fuego si se ha derretido todo el queso.

    6. Mientras, cocemos la pasta con un poco de sal durante dos minutos.

    7. Escurrimos los hexágonos y los freímos.

    8. Vertemos la salsa en un bol y emplatamos los hexágonos de chía.

    9. Untamos los hexágonos en la salsa de queso y… ¡a la boca!

    Desde Libertina no nos responsabilizamos de las peleas que pueda haber por comerse el último hexágono.

    Como siempre, nos haría mucha ilusión si compartís en nuestras redes las fotos de vuestras recetas. ¿Qué tal el hashtag “yotambiénuntolosdedos”?

    Dentro de poco, más, seres libertinos.

    Una colaboración de ref5504 para Libertina y sus pastas.

  • tontolitos de amor 12

    Esta es la piscina y aquí me baño. Sí, esta es la piscina que un día llené con todas las lágrimas de sangre que tu amor me hizo llorar. Y sí, aquí me baño.

    Por la noche, hago largos; y por el día, me hago el muerto. Sí, por la noche, hago largos en esta piscina llena de espinas, que rasgan mi piel recordando tu nombre. Y sí, por el día, me hago el muerto.

    Mi pasado es mi presente y mi futuro está enterrado. Sí, mi pasado es mi presente al recordar todos los momentos contigo, cuando estaba yo vivo por tenerte a mi lado. Y sí, mi futuro está enterrado.

    Tú eras yo y yo era, simplemente, por ti.

  • tontolitos de amor 11

    Cada una de las melodías que oigo suenan a ti. Los instrumentos, los cantantes, las notas repiten una y una vez más tu nombre para que yo no lo olvide, para que me complete cada compás de mi vida.

    Praetorius y Nyman, Kraftwerk y Värttinä. Todos hablan de ti y de nada más que de ti. Aunque ellos no lo sepan, aunque nadie más lo sepa; yo lo sé, sé que hablan de ti.

    En la portada y en la contraportada de los vinilos de Deep Purple y Parálisis Permanente estás tú, aunque parezca que hay otras personas; aunque parezca que Ana Curra está enseñando cacho para cautivar a toda una nueva generación de punkis. Eso parece, pero no es.

    El Aviador Dro y sus Obreros Especializados levantarán una ciudad en movimiento donde podremos vivir rodeados de robots con problemas para asimilar el gluten.

    Allí jugaremos al escondite y a lo que tú quieras porque tu caballo de juguete quiero ser cuando se esconda la dama.