Autor: ref5504

  • Libertina1 v2

    [Versión descafeinada para gente sin poesía pastelosa en sus venas]

    Buenas. Os queremos presentar nuestro blog, el blog de Libertina, donde os iremos contando un poco más sobre nuestras pastas, sus ingredientes y todo lo que está relacionado con esta parte tan importante para nosotros que es Libertina.

    Vamos a empezar hablando de quienes estamos en los fogones de este proyecto para que nos conozcáis un poco más. Somos Luis y Francisco, dos cocineros que coincidimos en el Instituto Goya de Zaragoza y, allí sobreviviendo a los exámenes del Aula 0, nos dimos cuenta de que había buena química entre nosotros y surgió una amistad que hoy continúa.

    Fueron pasando los años, desarrollamos nuestra experiencia en diversas facetas de la restauración, pero nos faltaba crear algo propio, algo nuestro que condensase nuestra forma de entender la cocina. Con mucha dedicación y cariño, se fue cocinando a fuego lento esa idea que ahora queremos compartir con vosotros.

    Un deseo que cuidamos cada día en nuestro trabajo es que queremos crear algo bonito, algo personal, que nuestra pasta rime con el resto de ingredientes de los platos para, además de hacernos sonreír por lo que representa para nosotros, sonriamos por el placer de comerla.

    Deseamos que las pastas de Libertina tengan un gusto particular, que sea cercano y sugerente. Para conseguirlo seleccionamos las materias primas que utilizamos guiándonos por dos principios: el respeto a la naturaleza y la cercanía de nuestros proveedores. Por ello, la mayoría de los ingredientes son de producción ecológica, respetuosa con el medio ambiente y desarrollada de una manera sostenible. Además, este trato más estrecho con nuestros proveedores nos permite aprovechar las bondades de los productos de temporada y facilitar un comercio en nuestro propio entorno.

    Para abriros un poco el apetito, subiremos a esta página distintas recetas que podéis hacer con nuestras pastas, indicando cómo creemos que podéis sacar el máximo partido. Como las amamos tanto como esperamos que lleguéis a hacerlo, queremos saber más de ellas, más de lo que nos pueden ofrecer, así que os animamos a que nos enviéis por nuestras redes sociales cómo cocináis a nuestras queridas pastas de Libertina.

    Nos vemos.

    [Texto de ref5504 para Pasta Libertina]

  • Libertina1

    Buenas. Os queremos presentar nuestro blog, el blog de Libertina, donde os iremos contando un poco más sobre nuestras pastas, sus ingredientes y todo lo que está relacionado con esta parte tan importante para nosotros que es Libertina.

    Vamos a empezar hablando de quienes estamos en los fogones de este proyecto para que nos conozcáis un poco más. Somos Luis y Francisco, dos cocineros que coincidimos en el Instituto Goya de Zaragoza y, allí sobreviviendo a los exámenes del Aula 0, nos dimos cuenta de que había buena química entre nosotros y surgió una amistad que hoy continúa.

    Fueron pasando los años, desarrollamos nuestra experiencia en diversas facetas de la restauración, pero nos faltaba crear algo propio, algo nuestro que condensase nuestra forma de entender la cocina. Con mucha dedicación y cariño, se fue cocinando a fuego lento esa idea que ahora queremos compartir con vosotros.

    Lo que parece un recurso facilón, es para nosotros un lema que cuidamos cada día en nuestro trabajo y es que “Libertina rima con cocina”. Todos esbozamos una sonrisa al leer esto, incluidos nosotros mismos, pero que “Libertina rima con cocina” nos recuerda que queremos crear algo bonito, algo personal, que nuestra pasta tiene que rimar con el resto de ingredientes de los platos para, además de hacernos sonreír por esas palabras, sonríamos por el placer de comerlos.

    Deseamos que las pastas de Libertina tengan un gusto particular, que sea cercano y sugerente. Para conseguirlo seleccionamos las materias primas que utilizamos guiándonos por dos principios: el respeto a la naturaleza y la cercanía de nuestros proveedores. Por ello, la mayoría de los ingredientes son de producción ecológica, respetuosa con el medio ambiente y desarrollada de una manera sostenible. Además, este trato más estrecho con nuestros proveedores nos permite aprovechar las bondades de los productos de temporada y facilitar un comercio en nuestro propio entorno.

    Para abriros un poco el apetito, subiremos a esta página distintas recetas que podéis hacer con nuestras pastas, indicando cómo creemos que podéis sacar el máximo partido. Como las amamos tanto como esperamos que lleguéis a hacerlo, queremos saber más de ellas, más de lo que nos pueden ofrecer, así que os animamos a que nos enviéis por nuestras redes sociales cómo cocináis a nuestras queridas pastas de Libertina.

    Nos vemos.

    [Texto de ref5504 para Pasta Libertina]

  • retazo27

    He martilleado mi ignorancia sobre mi soberbia para forjar las palabras con las que me vestía. Y, a veces, aún hago. Grandes palabras en graves sentencias convertidas en humo, en el símbolo de un incendio interno que todo lo devoraba. Y, a veces, aún ardo.

    Buscando explicaciones a palabras que dije, soluciones para borrar palabras que dije, pero, por más que mire, no las encuentro. Quizá no sea necesario hacerlo, quizá ese yo ya no sea este yo y ya no tenga sentido; entonces, ¿por qué las busco?

    He escondido mis derrotas en ironías para hacerlas más fáciles de procesar y no me pudran en vida. Tal cual la armadura. Bromas absurdas con porcentajes variables de humor negro, intentando entender un mundo que se parodia a sí mismo. Tal cual el casco.

    Dándole vueltas a palabras que dije, a otras que se entendieron de una manera completamente distinta a lo que dije:

    –¡Eh, que no era así! ¡Que esa no es la interpretación! –protesto sin resultado y sin sentido.

    Así que, ¿cuál es la solución para borrar palabras que habitan en el pasado, o que no son reflejo de lo que verdaderamente siento? ¿Cuál es la solución para seguir hablando y evitar esos dolores? Tal vez sea convertirse en un oso que baila asincrónicamente en la orilla del río Wu.

  • 21

    Al escuchar dos palabras, se le oye coger aire, mantenerlo un par de pulsos de su corazón, y soltarlo.

    En mi patafísica y rimbombante incontinencia verbal, quedaría cristalizado en grandes sentencias esplendorosas tales como las siguientes: Su cuerpo inspira el aroma del universo que le rodea para, tras insuflar su destino con el aire cálido que hará elevar su cometa navegando por los cielos del cariño, soltarlo en una brisa que colorea un mundo engrisecido en maletas que, de no ser por su existencia, hubieran esperado un viaje a cualquiera otra parte.

    Ella diría que ha suspirado.

    Eh así aunque sea más que ese “eh así”. En ese “eh así” en el que caben sus miles de nombres para referirse a su único nombre; patatas bravas con salsa agridulce que sorprenden a todos mis amigos de la hostelería; montones de números 21, 26 y 28 que puestos en las agendas no significan nada; paseos kilométricos en los que los zapatos y camisas se han perdido tras los arbustos de las carreras del Belén; ópticas donde se encuentran personas y se venden ordenadores de color champán; un robot articulado que viaja de un lado a otro del universo al que, en los libros de gestas, llaman Roci; suspiros que albergan suspiros con siete oraciones hechas en siete actos.

    Suspiros que ella resume en un suspiro.

    Tras decirle dos palabras, le oigo coger aire, mantenerlo un pulso de mi corazón, y soltarlo. Sonrío