tontolitos de amor 8

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Te daré los mayores disgustos, mi amor, los mayores disgustos que hayas tenido en tu vida. Y serán tan grandes, tan pesados, que necesitaré alquilar un camión para llevarlos.

Y mientras conduzca, distraído en objetivos maravillosos y completamente imaginarios, me equivocaré de destino y llegaré a Benabarre.

Te llamaré por teléfono con una conversación casi tan perfecta como la siguiente:

-Cariño, mi vida, que te llevaba unos grandes disgustos. Sí, muy, muy grandes, cariño, vida mía. Pero que me he equivocado, que estoy en Benabarre.

-Que no, que no es broma, que estoy en Benabarre, que me he equivocado de carretera.

-¿Qué congosto?

-No, no, que era una carretera normal. Bueno, quizá un poco más revirada de lo normal, pero ya sabes que, con mis ojos y mi alma, lo recto muchas veces me parece revirado y lo revirado, recto.

-Pues no lo sé, cariño, mi vida, fuente de mis alegrías y mis amores. Voy a meterme en un bar y comerme un bocata y ya luego intento encontrar el camino de vuelta.

-Cariño, que no te preocupes por mí. Y tampoco por los disgustos: Son disgustos de calidad y aguantan bien el paso del tiempo.

-Vale. Te quiero.

-No, yo te quiero más.

-No, yo te quiero más, mucho más. Tengo incluso un camión de disgustos sólo para ti.

-Vale, te quiero.

-Sí, te quiero.

-Vale, vale, que me traen ya el bocata. Un beso. Luego te llamo. Un beso.

Clic.