Autor: ref5504

  • retazo 81

    Suelto una filípica y ya está hecho todo, ya se puede pasar a lo que realmente es importante. La suelto y enseño las fotos de mis vacaciones en no sé qué tugurio celestial por el que sólo yo tengo el más mínimo interés. Eh, pero todos atentos que esto es lo realmente importante.

    Suelto una filípica sobre el individualismo y lo malo que es el individualismo, que el individualismo acecha en cada uno de los actos de los otros, que el individualismo es un producto de la mente enferma de los otros, y que antes no lo había y los vecinos eran vecinos, los amigos eran amigos, y las personas eran, sorpresa, personas.

    Porque el individualismo es lo peor de lo peor, es lo que hace que esta sociedad sea inhumana, es la causa última de cualquier problema personal, social, universal. Tiro un triple desde mitad de la pista de atletismo y marco gol. Porque el individualismo es una caricatura grotesca del egoísmo más infantil y miope, interpretada por el malvado más malvado y el estúpido más estúpido de las películas de propaganda que se promocionan en este momento de guerra.

    Explicamos con toda la emoción del alma las piruetas que hace nuestro perro, las piruetas que hace nuestro coche, las piruetas que hace el avión del protagonista cuando bombardea el escondrijo del malvado más malvado de todos los tiempos. Porque eso es importante. Lo importante es importante, ¿quién puede dudar de ello?

    Nuestras vidas son tan importantes, nuestros proyectos tan importantes, nuestros intereses tan interesantes, importantes y tan alejados de esa visión bastarda del individualismo, que, cuando recibimos las palabras del que ha sido nuestro oyente hasta ese momento, guardamos un silencio ceremonial con interés nulo.

  • retazo 80

    Una pantalla muestra un capítulo de la serie de moda. Un protagonista chulomalotecomprensivo, una protagonista tontiguapiliberada, personajes secundarios aleatorios para rellenar huecos y huecos de guión, y, lo más importante, muchos muertos. Quizá en este capítulo han matado a veinte personas.

    -Tenemos que hacer algo, esto es completamente inaceptable.

    El que habla es el director de la Asociación por unas Matanzas Sostenibles.

    -En cada una de las series que se emiten hoy en día, incluso las que tienen como público objetivo a los fetos, hay un número de muertes que, como seres vivos que somos, no podemos tolerar.

    Hace una pausa. Deja que crezca la emoción del momento. Levanta una hoja con una gráfica demoledora, digna de una brigada de demolición trabajando a destajo.

    -Como se puede ver, los datos son lo que son. Durante la última semana, en las series estrenadas en las veinticuatro plataformas audiovisuales, se han producido un número de muertes superior a la población de todo el estado.

    Levanta otra imagen aún más demoledora. Un mapa donde una mancha sangrienta cubre todo nuestro país y se filtra por nuestras fronteras.

    -Desde aquí creemos que hay que poner un límite a esta locura: En el último mes y medio, mi primo hermano ha hecho de muerto en tres producciones internacionales independientes. Ahora ya no sabe si está vivo, muerto, renacido, o infectado. Y esta horrible situación se repite en millones y millones de nuestras familias. ¿Es éste el futuro que queremos?

    Coge aire.

    -Pero lo más dramático es lo que sucede con nuestras hamburguesas. Por la voracidad de la industria audiovisual, hace cuatro años que no disfrutamos de ketchup y debemos contentarnos con alioli. En privado, para evitar las graves consecuencias que tendría que afrontar si se supiese su nombre, un productor de tomate me confesaba, entre lágrimas de congoja, que ha recurrido a los pimientos rojos para completar una demanda que no tiene fin ni sentido. ¿Cuántos signos más de depravación tenemos que aguantar? ¿Cuántos?

    Mira hacia las estrellas.

    -Por eso os pido el apoyo a nuestra Asociación por unas Matanzas Sostenibles.

  • retazo 79

    Abres el GPS y te indica el camino más corto que hay entre dos puntos:

    —Mosqueruela-Hecho

    Tiempo estimado: 4 horas 32 minutos.

    Distancia: 391 km.

    Llegarías en 4 horas y 32 minutos en coche, o en 20 horas en bici, o en 3 días a pie. Eso es lo que pone el GPS que tardarías por el camino más corto, pero puedes llegar en el tiempo y por el recorrido que tú quieras.

    Puedes seguir una ruta más o menos cercana a la que te propone y entrar en el Museo Minero de Escucha; y, luego, comerte un bocata en el parque de Huesca, en un banco cerca de las Pajaritas.

    O igual pasas completamente del GPS y decides que la mejor opción para llegar de Mosqueruela a Hecho es ir por Calatayud para ver los restos celtíberos; y que el bocadillo te lo vas a comer en Teruel junto a sus torres.

    Y como te ha gustado el mudéjar, necesitas ir a Tobed, con su iglesia, y al pueblo de al lado que, según tu propio mapa, es Utebo, con su Torre de los Espejos.

    Pero no será la única vez que hagas ese viaje. La siguiente vez, o la siguiente de la siguiente, se te llenará con una nabata en el Castillo de Aínsa, un ciervo en la Ciudadela de Jaca, y unas tapas en el Tubo de Zaragoza.

    Así es, cualquier punto de Aragón está cerca de donde tú quieras, diga lo que diga el mapa o la guía de viaje más completa que te puedas comprar. Porque el GPS te indica cuál es el camino más corto que hay entre dos puntos de Aragón, pero tú decides cuál es el mejor viaje que puedes hacer entre ellos.

  • retazo 78

    Saldrás de casa y volverás a tu pueblo porque, al final, todos tenemos un pueblo al que volver. Cogerás el coche, el tren, el autobús y, al llegar, sentirás que te reciben como siempre te han recibido. Y será tu pueblo, aunque sea una ciudad. Y será tu pueblo, aunque sea la primera vez que estés allí.

    Pillarás una mochila y te irás para Benasque, para la cabaña del Turmo, porque te sentirás más aventurera, porque habrás recordado una canción y el poder dejar todo atrás y perderte. Aunque sepas que saldrás el viernes para volver el domingo; o el lunes de madrugada y quizá empalmes con el trabajo.

    Y valdrá la pena no dormir.

    Quedarás con tu gente y te irás a las fiestas de San Lorenzo, o a las del Torico, o a los Pilares, o a las fiestas de las Guadaneras, o a las de cualquier pueblo donde hagan una parrillada de longaniza en su plaza mayor. Aunque ya no tengas veinte, aunque ya no tengas cuarenta.

    Y, cuando terminéis, volverás a casa.

    Te montarás en la furgo para recorrer el valle del Isábena, partiendo de Roda, pasando por Bisalibóns, comiendo moras de una zarza junto a un puente románico, lavándoos los morros en unas fuentes cerca de La Cuadreta. Y llevarás a tu hijo de la mano igual que te llevaron a ti.

    Quizá no este año, pero lo harás.

    Cuando vuelvas a casa, a tu otra casa donde vives el resto del año, sabrás que ese pueblo al que has ido, ahora también es el tuyo y, como todos tus otros pueblos, estará esperando que vuelvas.