Autor: ref5504

  • MV-2-Leoncio y Señor Mono Transportes S.A.

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Si quieres tener un hijo que sea con “Leoncio y Señor Mono Transportes S.A.”.

    Antiguamente, las cigüeñas traían a los bebés desde París; un viaje largo y fatigoso no exento de peligros: cigüeñas que seguían a palomas equivocadas; entrega de recién nacidos en campanarios; bombardeos de pañales sobre poblaciones civiles.

    Ahora, Leoncio y Señor Mono le llevan a su bebé directamente a su casa, a los brazos de la madre. Y esto lo han logrado con los más modernos métodos que ofrecen la ciencia y la tecnología, incluyendo un globo aerostático con un 37 por ciento más de moloneza garantizada.

    Leoncio y Señor Mono transportes S.A., siempre a su servicio.

    Introduce el código “ref5504 lo hace mejor” y tu vástago será el más noble del jardín de infancia.

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.

  • MV-1 Siempre Abierto

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Si no tienes plan para el viernes por la noche, descubre “Siempre Abierto”.

    ¿Cuál podría ser hoy en día el superhéroe definitivo? ¿Hombres mezclados con animales? ¿El hombre gato que te cambia las ruedas sin que te enteres? ¿O mujeres con poderes mentales fantabulosos? ¿Quizá una chica que desarrolla toda su intuición femenina sin ayuda de pastillas?

    Son buenos, sin duda alguna, son buenos estos superhéroes modernos, pero la productora “Soy Alternativo Internacional, SAI”, nos trae al que será el ídolo de las nuevas generaciones: “Siempre Abierto”.

    “Siempre Abierto” es cirujano de día y cerrajero de noche. Cansado de un mundo opaco donde todo se esconde, donde el secretismo y la doblez campan a sus anchas, “Siempre Abierto” nos trae la historia de un niño con la mente de un adolescente en un cuerpo de un cuarentón bien informado. Porque como dice el lema de “Siempre Abierto”: «Nada bueno ha de estar encerrado; nada malo ha de estar oculto».

    Siempre Abierto, siempre Libre.

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.

  • Historias de robots 5-3

    Hubo una vez una robota que, haciendo el esfuerzo, hizo el esfuerzo.

    —Tú tiene que hacé el efuezo de hacé el efuezo. —dijo un vecino suyo.

    Ese día no pudo más y, en vez de marcharse sin hacerle caso, le contestó.

    —Que sí, que sí. El efuezo. Sí, hacé el efuezo.

    ¡Qué tío más plasta! Se pasaba el día repitiendo la frase en plan machacón, en plan dios regañando a sus robots descarriados.

    —Tú tiene que…

    Ella le cortó:

    —Sí, hacé el efuezo. Hacé mucho efuezo, efuezo bueno, mucho, efuezo, hacé. Ahhh, aaa, ahhh.

    El vecino meneaba la cabeza:

    —Sí, eso, hacé el efuezo.

    El vecino meneaba la cabeza afirmativamente, pero no parecía entender que ella no quería entenderle.

    Pocos habitantes de ese pueblo aguantaban a un vecino tan pesado, quizá porque era muy pesado, quizá porque tenía razón, quizá porque todos que le habían hecho caso se habían puesto a trabajar duramente en lo que ellos anhelaban conseguir.

    —Tú tiene que hacé el efuezo de hacé el efuezo.

    Pero ella no se marchó.

    —Tú tiene que hacé el efuezo de hacé el efuezo.

    Pero ella no le contestó.

    —Tú tiene que…

    —hacé el efuezo de hacé el efuezo. —completó la robota.

    —Sí, eso es. —dijo el vecino con la alegría de un dios que salvaba a otro robot descarriado.

    Así fue como una robota, haciendo el esfuerzo, intentó ser lo que quería.

  • Historias de robots 5-7

    Hubo una vez un roboto que, estando seguro de lo que hacía, lo hacía bien.

    —Estoy seguro.

    Lo dijo lo seguro que podía estar un roboto al decir algo.

    Y empezaron las obras. Y todo fue bien. Y casi todo fue bien. Y todo fue mal.

    —Dijiste que todo estaba bien, que estabas seguro.

    —Sí, sí, estoy seguro de que lo dije. Dije que estaba seguro de que todo saldría bien. Y estoy seguro de que, si se hubiesen hecho las cosas como yo dije, todo hubiera salido bien.

    El roboto estaba seguro de que algún obrero no había seguido las instrucciones correctamente, que algún material no había tenido las características que debía tener, que alguna ley física no había sido todo lo cuidadosa que debía haber sido.

    Estaba seguro. Él siempre estaba seguro. ¿Por qué? Porque estar seguro era el súper poder que le había tocado en esa vida.

    Así fue como un roboto, estando seguro de estar seguro, siempre lo estaba.