Categoría: Retazos

  • MV-78-Sin cansancio

    ¿Cansado de estar cansado? Pues hazte un faemino.

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Estás cansado.

    Mucho.

    Estás cansado de ti mismo, de tu familia, de tus amigos, de tu planeta.

    Estás cansado de un trabajo que te genera un cansancio estético, moral, vital que te tiene hasta los… bueno, que te tiene completamente cansado.

    Estás cansado después de pegarte cinco horas levantando hierros en el gimnasio.

    -Es que, cuando yo era joven, casi aguantaba seis.

    Estás cansado porque te faltan vitaminas, minerales, “fuerza para vivir”.

    Estás cansado porque te sobran kilos, ideas, responsabilidades que tú no querías, pero que están a tu lado y no tienen ganas de marcharse.

    Pues lo tienes muy fácil: si estás cansado y no quieres estarlo, deja de estarlo.

    ¿Que te parece una chorrada?

    Pues sí, pero es una chorrada muy poderosa. Casi tanto como tres nenas creadas con muchas cosas bonitas.

    ¿Estás cansado?

    ¡No lo digas! ¡No lo pienses!

    Tal como te llevan explicando unas cuantas décadas, no importan las leyes físicas, las leyes lógicas, las leyes opresoras; lo que importan son tus opiniones, tus libertades, tus sentimientos.

    ¿Estás cansado de no conseguir lo que deseas?

    Podrías seguir lamentándote:

    -Me tiene manía la sociedad, la panadera, la constelación de Andrómeda. Hay que parar ya esta inyustisia.

    Podrías seguir lamentándote así; hay miles de millones de robots que viven haciéndolo o viven de hacerlo.

    Pero no, acepta que eres una parte suprimible, intranscendente, olvidable del atrezzo de una obra de locos para locos.

    Acéptalo y ríete en tu propia cara de tus cansancios y monsergas.

    ¿Está cansado de tus rutinas en el gimnasio?

    Pues no vayas.

    O suaviza tus rutinas.

    ¿Que no vas a llegar a ser Míster Universo?

    Pues ya te lo digo yo: No vas a llegar a ser Míster Universo por muchos chuzos que te metas.

    Acepta tu mediocridad, tu divina mediocridad, y haz polea cruzada con una sonrisa de mediocre que dé espanto verla. Que dé espanto verla y te haga sentirte bien.

    ¿Estás cansado? ¿Te tienen cansado?

    Pues hazte un faemino y que les den.

    Si añades a tu indiferencia un miligramo de ref5504, entrarás en un estado de bienestar espiritual sólo alcanzable para los pandas más pandásticos*.

    *Tienes un capítulo dedicado a ellos.

    ¡Enhorabuena por llegar hasta aquí! Si te ha molado en plan chachi piruli este vídeo, puedes darle a “me gusta”, sugerir en los comentarios otros productos que te puedan interesar, suscribirte y darle a la campana de notificaciones. Incluso si eres un robot robot, puedes visitar la página de este proyecto. Pero ¿qué página?

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.

  • 11

    Cuando dos unos se encuentran.

    A veces, dos unos se fusionan y aparece un uno.

    A veces, dos unos se añaden y aparece un dos.

    A veces, dos unos se juntan y aparece un once.

    Once, dos unos juntos.

    Dos unos juntos, un uno al lado del otro.

    Al lado en un paseo.

    Y, si ese viaje se alarga, puede ser una expedición de once años.

    Al lado en una mesa.

    Y, si esa comida se alarga, puede salir la camarera y decir: “Tú, come rápido”.

    Dos unos juntos.

    1

    2

    11

    21

    Más.

  • Historias de robots 5-7

    Hubo una vez un roboto que, estando seguro de lo que hacía, lo hacía bien.

    —Estoy seguro.

    Lo dijo lo seguro que podía estar un roboto al decir algo.

    Y empezaron las obras. Y todo fue bien. Y casi todo fue bien. Y todo fue mal.

    —Dijiste que todo estaba bien, que estabas seguro.

    —Sí, sí, estoy seguro de que lo dije. Dije que estaba seguro de que todo saldría bien. Y estoy seguro de que, si se hubiesen hecho las cosas como yo dije, todo hubiera salido bien.

    El roboto estaba seguro de que algún obrero no había seguido las instrucciones correctamente, que algún material no había tenido las características que debía tener, que alguna ley física no había sido todo lo cuidadosa que debía haber sido.

    Estaba seguro. Él siempre estaba seguro. ¿Por qué? Porque estar seguro era el súper poder que le había tocado en esa vida.

    Así fue como un roboto, estando seguro de estar seguro, siempre lo estaba.

  • tontolito de amor 52

    Te escribiré un libro de retazos empalagosos, de retazos para tontolitos de amor.

    Y, al menos en uno, sonreirás.

    Serán estupideces, nuestras estupideces, más mías que tuyas. Y nadie más sabrá de qué van todas esas estupideces. Bueno, ni tan siquiera nosotros.

    Publicaré un texto sobre cómo nos conocimos, dónde nos conocimos, y cuándo nos conocimos. Tú dirás unas respuestas, yo diré otras, y todas estarán bien.

    Grabaré un vídeo con nuestro viaje hacia el futuro, paso a paso, año a año. Cada vez habrá más canas, menos pelo, más arrugas. Pero tú me seguirás mirando mientras hago las chorradas de siempre, cada vez más pato, cada vez más oso.

    Y, al menos en una, sonreirás.

    Porque te escribiré un libro de retazos para tontolitos de amor; para los dos tontolitos, juntos, junticos.