Siempre has creído que eres muy torpe para bailar. Siempre. Pero el problema no eres tú, no. El problema es que no has encontrado el tipo de baile que mejor se adapta a ti.
Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
A ti siempre te ha gustado bailar. ¡Y a mí!
Pero nunca se nos ha dado bien.
Lo intentaste con el ballet, pero no podías apoyarte ni en media punta ni dejar de comer durante cuatro meses seguidos.
Pasaste luego a la jota. La jota. Gran baile y gran letra, pero, por la razón que fuese, preferiste la “ch”.
¿Y el vals? Después de pisarles el pie a varias muchachas de alta cuna, te prohibieron la entrada al vals, a la hípica y al club náutico. O sea, ¡qué lío!
¿Y algo de ritmo sabrosón americano? Que si tango, bachata, merengue, perreo. Tampoco. Tus articulaciones son del viejo mundo y protestan como abuelos amargados a los que les han quitado la merienda.
¿Qué hacemos?
Pues si te gusta bailar como a mí, desde ref5504 te proponemos el baile secreto de los pandas ribereños.
¿Eso existe?
Pues… nadie ha encontrado pruebas que nieguen su existencia.
Con el baile secreto de los pandas ribereños no tendrás que tener un cuerpo atlético. ¿Tú has visto a los pandas? Ni ser especialmente ágil. ¿Tú has visto a los pandas? Ni tener el más mínimo sentido del ritmo. En serio, ¿tú has visto a los pandas?
Baila el baile secreto de los pandas ribereños, baila y sé feliz.
Y hasta aquí este capítulo de…
… “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
Si quieres, le puedes dar a “me gusta”, suscribirte a mis redes sin peces, o compartir este capítulo con el grupo de humanos o robots que prefieras.
¡Hasta la próxima semana!
ref5504, gran empresa, mejores clientes.
Grrrrrrrr.
Muy bien todo esto, pero no he explicado cómo se baila. Se podría decir que es publicidad falsa. Ummm. Típico de ref5504.