¿Cómo vas a triunfar en la vida si no sabes besar a las ranas?
Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
La princesa besa a una rana y ésta se convierte en un príncipe. Guapo, inteligente, tampoco demasiado, pero guapo, muy guapo.
Y ya está, conseguido. Se casan, heredan un reino muy bueno, y son felices durante el resto de su historia.
¿Por qué no enseñan esto en las escuelas? ¿Por qué no te han contado cómo las princesas consiguen lo que quieren besando ranas?
Porque en la escuela te calientan la cabeza con geometrías no euclidianas, isomorfismos metafóricos, y finanzas personales. Pero, todo eso que te han hecho tragar, ¿de qué te ha servido en la vida? ¿De qué?
No te preocupes, en ref5504 te vamos a enseñar cómo besar ranas y conseguir cualquier cosa en la vida.
Primero, tienes que ir a una charca, a un río, a una zona de vertidos químicos, y buscar una rana. O dos. O tres. O las que sean.
¿Quieres un príncipe? Pillas a la rana, le pones una corona en la cabeza, le pegas la foto de tu actor favorito, y le plantas un beso de tornillo.
¿Quieres una mansión? Pillas a la rana, le pones el plano en la cabeza, le pegas la licencia municipal, y le plantas un beso con lengua hasta el esófago ranil.
¿Quieres cualquier otra cosa? Pillas a la rana y… creo que ya sabes lo que tienes que hacer.
Deja de estudiar, de esforzarte, de jugar a la lotería, y aprende a besar ranas en cantidades industriales.
Y hasta aquí este capítulo de…
… “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
Si quieres, le puedes dar a “me gusta”, suscribirte a mis redes sin peces, o compartir este capítulo con el grupo de humanos o robots que prefieras.
¡Hasta la próxima semana!
ref5504, gran empresa, mejores clientes.
Grrrrrrrr.
Croak, croak.
Croak croak cantaba el pato. Croak croak al lado del sapo. Esto creo que es de otra serie de vídeos.