Consigue que nadie te haga caso. Ni tú mismo.
Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
¿Te gustaría que nadie te hiciera caso? Que dijeses lo que dijeses, absolutamente nadie te hiciera el más mínimo caso.
¿Te gustaría alcanzar ese súper poder?
Tranquilo, yo te lo explico.
-Mira, un burro volando.
Si dices eso, nadie te va a creer.
Es que es normal, ¿dónde se han visto burros volando? Y no, no nos vale que digas que tu primo es un piloto de avionetas y es muy burro.
Nadie te va a creer, nadie va a levantar la cabeza para mirar el cielo, nadie se va a proteger por si el burro tiene algún tipo de incontinencia.
Pero ¿y si estás en mitad de una competición de burros voladores?
Eso ya parece más difícil, ¿eh?
¿Cómo podrías conseguir que dijeras que has visto un burro volando y que nadie te creyese?
Lo primero es que, aunque lo hayas visto y te hayas hecho fotos con él y te las haya firmado, tienes que decir que quizá has visto un burro volando.
Meter la palabra “quizá” no es un acto de prudencia, es un acto de debilidad, de inseguridad, de “¿cómo puedes tener dudas de lo que has visto?”.
Ya cuando tienes preparado el terreno, puedes añadir que no estás de acuerdo con el meteorólogo animal, que has leído que no habría una brisa de burros voladores, pero que quizá has visto uno.
-¿Vas a saber tú más que un meteorólogo animal? ¿En serio? ¿Más que un tipo que se dedica a pronosticar las lluvias de ranas, las calimas conejeras, los tornados sardineros? ¿En serio? Si ha dicho que hoy no tocan burros voladores, no tocan y punto. ¡Eh!
Cuando has llegado a este punto, insiste, insiste.
Dará igual que haya tantos burros voladores que cubran todo el cielo y parte del infierno.
Así es.
Por eso sigue las enseñanzas de ref5504 y conseguirás que ni tú mismo te hagas el más mínimo caso.
Y hasta aquí este capítulo de…
… “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
¡Hasta la próxima semana!
ref5504, gran empresa, mejores clientes.
Grrrrrrrr.