Autor: ref5504

  • MV-64-Refugios portátiles

    ¿Quieres evitar una lluvia de bombas atómicas? ¡Buena elección!

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Enciendes la tele.

    Enciendes la radio.

    Enciendes tu selector de Visiones favorito.

    Y….

    ¡Bombas!

    ¡Atómicas!

    ¡Destrucción!

    ¡Caos!

    ¡Mutaciones!

    ¡Plátanos!

    ¿Cómo has sido capaz de vivir en la inopia? Es más, ¿de vivir en el número 6 de la calle de la inopia?

    Porque… porque te lo han dicho, muchacho.

    -Habrá bombas. Y serán atómicas. Y serán apocalípticas.

    ¡Madre de dios y del amor hermoso! Miras al cielo y está despejado.

    Despejado, pero ¿quién te asegura que no vienen a por ti cientos de miles de millones de bombas atómicas? Cientos de miles de millones de bombas atómicas que se dirigen, con determinación misilística, a tu pueblo/ciudad/país de importancia nula.

    De importancia nula salvo en las ligas mayores de petanca donde esa importancia es doblemente nula.

    ¿Que eso es imposible matemáticamente hablando?

    No te pongas tiquismiquis y recuerda los cientos de miles de millones de bombas atómicas que están a punto de llamar a la puerta de tu casa como un cartero cualquiera.

    ¿Y qué vas a hacer?

    ¿Vas a apagar la tele, la radio, tu selector de Visiones favorito?

    ¿Vas a dejar de consumir tu dosis de sufrimiento garantizado?

    ¡Venga ya!

    Por eso, en ref5504 nace el producto “Refugios portátiles”.

    ¿Tienes miedo a una lluvia de bombas atómicas? Pues te metes dentro y ya.

    ¿Te pilla una lluvia de rayos ultracósmicos en mitad de tu campo de caracoles? Sin problema.

    ¿Te cae una bronca descomunal de tu jefe/pareja/profeta? Abres la puerta del refugio y, mientras te tomas un chocolate bien caliente, ves por la ventana toda la lluvia de espumarajos.

    Usa “refugios portátiles” de ref5504 y ponle un chubasquero a tu alma.

    Si construyes tu refugio en la urbanización “ref5504, ¿dígame?”, conseguirás un jardín de flores aladas.

    ¡Enhorabuena por llegar hasta aquí! Si te ha molado en plan chachi piruli este vídeo, puedes darle a “me gusta”, sugerir en los comentarios otros productos que te puedan interesar, suscribirte y darle a la campana de notificaciones. Incluso si eres un robot robot, puedes visitar la página de este proyecto. Pero ¿qué página?

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.

  • MV-63-Árboles Bonitos II

    Cuantos árboles están solos esperando tu abrazo, esperando tu cariño.

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Recuerda tu niñez.

    ¡Atrévete!

    Recuerda cuando ibas con tu padre, tu madre, tu primo imaginario, y el resto de la familia; cuando ibas con ellos al bosque, a sentirte parte de la naturaleza, de la naturaleza más real, más natural.

    Ibas a sentir el abrazo del agua en el arroyo, a sentir el abrazo de las zarzas al recoger las moras, a sentir el abrazo de un árbol que estaba allí para ti y tú estabas allí para él.

    ¿Te acuerdas?

    ¿Por qué?

    ¿Por qué ya no lo haces?

    ¿Por qué eres un traidor a la naturaleza?

    ¿Por qué has escondido tus miedos, tus frustraciones, tus incapacidades en esa masa de metal y cemento que es una ciudad?

    ¿Por qué?

    ¿Por qué te has convertido en un cobarde?

    ¿Y por qué no te apuntaste a nuestro producto “Árboles Bonitos I: Cuando los olmos encuentran tu alma”?

    Porque no te apuntaste.

    Y no me vengas con películas.

    Desde ref5504 hicimos un sacrificio enorme para que nuestros clientes volviesen a ser tan naturales como un yogur natural no azucarado.

    ¿Y qué conseguimos?

    Nada.

    El silencio.

    El fracaso de una de las mejores iniciativas que se hayan hecho por cualquier ser avanzado de este y de otros cosmos.

    Pero, en vez de recrearnos en el dolor, desde ref5504, y usando una dosis más amplia de plural mayestático, os ofrecemos un nuevo producto aún más revolucionario:

    Árboles Bonitos II: Vuelve a sentir el abrazo de la natural Naturaleza.

    Y sí, que no te dé vergüenza ir ahora mismo al parque y darle un abrazo a ese platanero que se siente solo, abandonado, aplatanado.

    Apúntate a “Árboles Bonitos II” y pilla la bici, y vete a la chopera más cercana que tengas, o a la Selva Negra, o al Amazonas Ultraamericano y no pares de abrazar a todos los árboles que encuentres, a todos esos compañeros del alma que, ahhhhhhh, haaaaa, comparten su aliento contigo para que tú puedas vivir.

    Apúntate a “Árboles Bonitos II” y vuelve a sentir el abrazo de la natural Naturaleza.

    Si te subes a un árbol y no sabes bajar, grita “¡ref5504, siempre al rescate!” y te enviaremos una motosierra*.

    *Motosierra no apta para hacer malabares con ella.

    ¡Enhorabuena por llegar hasta aquí! Si te ha molado en plan chachi piruli este vídeo, puedes darle a “me gusta”, sugerir en los comentarios otros productos que te puedan interesar, suscribirte y darle a la campana de notificaciones. Incluso si eres un robot robot, puedes visitar la página de este proyecto. Pero ¿qué página?

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.

  • Historias de robots 3-10

    Hubo una vez una robota que, por cuidar una planta, terminó con un mono.

    Nunca se le habían dado bien los animales, ni las plantas, ni los microorganismos. Siendo claros: No se le daban bien los seres vivos y ya.

    Tuvo un perro pastor eléctrico, de esos molones que salen en las revistas de chicas guapas, y casi se le electrocuta al caerse en la bañera.

    Pasó a una oveja eléctrica, certificada con cero mantenimiento-cuidado-problemitas, y casi se le electrocuta al caerse en una bañera. Y eso que la bañera, sabiendo lo que le había pasado al perro, ya la tenía vacía y rodeada por una valla. Pues la bendita oveja debía de ser campeona olímpica de salto sin pértiga porque allí apareció.

    Le regalaron un ficus eléctrico, con unos paneles que absorbían cualquier fotón despistado que pasase cerca para que ella no tuviera que cuidarlo, con garantía de poder sobrevivir a cuatro guerras termonucleares de destrucción garantizada, y casi se le electrocuta al caerse en una bañera.

    Sí la misma bañera de siempre, pero que ya no saldrá más en la historia porque, después de lo del ficus, decidió instalarse una ducha.

    Una araña temeraria entró en la casa de la robota y… murió.

    Y un mosquito buscándose la vida y… murió.

    Y un virus informático… y murió.

    Por eso, cuando le regalaron una planta, dijo:

    —Que no quiero, que se me mueren todos los bichos.

    En principio, parecía una planta normal, con sus hojas, con su tallo, con sus raíces para captar las corrientes eléctricas de la tierra; en resumen, una planta normal.

    Tan normal que no salía en revistas molonas, ni tenía certificados sobre su mantenimiento, ni tenía garantizado sobrevivir a una guerra o a una bañera.

    Quizá por sus experiencias previas, no le hizo el más mínimo caso; y quizá por no hacerle el más mínimo caso, no se enteró de que le había salido una nueva rama, con sus hojas, y su caseta de pájaro carpintero.

    Se enteró cuando el pájaro carpintero le picó entera una pata de la cama. Tras el golpe contra el suelo, dijo:

    —¿Qué?

    Podría haberle causado extrañeza ver al pájaro, pero lo que realmente la dejó atónita es que estuviera vivo.

    —¿Qué hace un pájaro vivo en mi casa?

    El pobre bicho se asustó y se fue volando.

    —Sí, sí, no te lo dije. Como frutos, esta planta produce pájaros carpinteros. No te preocupes. Ahora mismo te mando la solución.

    Su amiga, la que le había regalado la planta, la que le acababa de explicar por teléfono el origen del pájaro, le mandó un paquete y esta vez sí que llevaba una pequeña nota:

    —Sirve para controlar a los pájaros.

    Abrió la caja y sacó a un…

    —¿Un mono? ¿En serio?

    El mono, en cuanto vio la planta, que ya tenía más ramas con las yemas de nuevos pájaros carpinteros, saltó hacia allí y empezó a comérselos.

    —A-lu-ci-no.

    En un momento, el problema de los pájaros carpinteros estaba solucionado.

    Lamentablemente, el mono, cuando no tenía que comer, se ponía a cantar canciones de la tuna:

    —Oh, vida que me tienes en vilo. Oh, vida mía. Oh, oh, oh.

    Tras medio minuto aquello era insufrible… Y su amiga le mandó el remedio:

    —¿Una cacatúa?

    —¡Una cacatúa!

    En un momento, el problema del mono tunero estaba solucionado y empezaba el problema de la cacatúa.

    Y vino un tardígrado.

    Y, por el tardígrado, vino un camaleón.

    Y, por el camaleón, vino lo que vino hasta que la casa de la robota se llenó de vida y alegría. Bueno, más vida que alegría, y más zoológico que casa. Bueno, pequeñas aclaraciones sin importancia.

    Así fue como una robota, por cuidar una planta, terminó viviendo en una selva con su propia tribu de robots aborígenes.

  • MV-62-Mentiras encadenadas

    Que no te dé vergüenza mentir.

    Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.

    Por la razón que sea, en esta sociedad está muy mal visto mentir.

    Los científicos saben que todos nosotros decimos, al menos, una trola cada diez minutos, pero no lo aceptamos.

    -Puedo prometer y prometo que esta mancha de chocolate no tiene nada que ver con la tarta que ha desaparecido.

    ¿Cuántas veces habremos dicho algo como lo anterior cuando nos han pillado con las manos en la masa? En la masa de la tarta, claro.

    Y, por supuesto, la maestra repostera se pilla un cabreo astronómico con toda la razón. Cabreo astronómico nivel Vía Láctea por ser un tragaldabas; y cabreo nivel Andrómeda por mentir tan penosamente mal.

    Porque está muy mal, pero que muy mal…

    Está muy mal visto mentir, salvo cuando…

    Volvamos al colegio.

    Un amiguito nos dice que los Reyes Magos, al igual que la República, no existen.

    ¡Dios mío! Nos deja con el ojo más torcido de lo normal.

    ¿En serio? Pero si mis papis y todis lis cuquis soñadoris y guapis me dicen que existen.

    Como estás hecho un lío, le preguntas a tu maestro tutor y él responde:

    -¿Quién te va a mentir? ¿Tus padres que te quieren mucho de mucho o un compañero de clase que no sabe disfrutar de la alegría de la vida?

    Y te quedas tranquilo, súper tranquilo.

    -Gracias, profe.

    Por la razón que sea, en esta sociedad está muy mal visto mentir, salvo cuando es necesario, adecuado, moralmente bueno.

    -Es que era una mentira piadosa.

    Dice el político, el profeta, el amante.

    Y ya todo arreglado.

    Pero en ref5504 tienes un producto para ser sincero contigo mismo y con los demás: “Mentiras en cadena”.

    ¿Te gusta mentir? Pues lo normal.

    Te vienen en la oficina contando sus vacaciones maravillosas a un pueblo tan exótico que ni siquiera tenía vocales en su nombre. Que todos sabemos que tres mitades de lo que han dicho es falso, pero, en vez de montar follón, activas “Mentiras en cadena” y le comentas que tú también estuviste allí, y subes la apuesta hablando de cómo te ibas a pescar con el alcalde y de las noches de juerga que te pegabas con Miss Ribazos. Ya que vas a mentir, hazlo bien.

    ¿Quieres mentiras para política? Las tenemos.

    ¿Para el amor? Las tenemos.

    ¿Para la última moda snob sobre los vinos, los quesos, o los tipos de salsa que mejor maridan con una vida vacía y falsa? Las tenemos.

    Por eso, si quieres mentir, miente.

    Por eso, si quieres disfrutar, “Mentiras en cadena”.

    Activa el módulo especial de “ref5504 me miente como ningún otro me ha mentido antes” y conocerás el placer más falso que puedas imaginar. ¡Augh!

    ¡Enhorabuena por llegar hasta aquí! Si te ha molado en plan chachi piruli este vídeo, puedes darle a “me gusta”, sugerir en los comentarios otros productos que te puedan interesar, suscribirte y darle a la campana de notificaciones. Incluso si eres un robot robot, puedes visitar la página de este proyecto. Pero ¿qué página?

    ref5504, gran empresa, mejores clientes.

    Grrrrrrrr.