¿Vas perdiendo en tu vida? Pues cambia de marcador.
Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
Un día miras hacia un lado y ves un marcador.
-¿Cómo? ¿Y esto de dónde ha salido?
Ves tu nombre, ves un número y, por la razón que sea, no te parece un buen número.
-¿Cómo? ¿Que en la vida hay un marcador?
No, no hay un marcador: hay un puñado de marcadores; un puñado del tamaño del puño de un gigante.
Para cuenta. Tienes marcadores bastante obvios. Por ejemplo:
-¿El marcador de mis cuentas bancarias?
Que sí, que a ti no te importa mucho, pero que a los del banco, sí; y a las del banco, más.
-¿El marcador de títulos?
¡Bienvenido a la titulitis social! Esa inflamación de egos por la que es importante tener quince doctorados, setenta másteres, y alguno del Universo.
Y tienes muchos más marcadores ya sean temporales, radioactivos o genéticos.
¿Ya lo pillas?
-¿Y qué hago si voy perdiendo?
Pues te venderán un montón de cursos para mejorar tus números. Es más, en ref5504 tenemos un puñado del tamaño de un puño de gigante de productos para mejorar tus números, pero… sinceramente, lo mejor es que cambies de marcador.
Seguro que protestas con chorradas típicas como:
-Es que no es justo. Es que se darán cuenta. Es que… es que… ¡Es que es que!
¡Que da igual!
¿No te gusta tu marcador? Pues te pones uno que te guste con los números complejos o con los números romanos.
Por eso, si vas perdiendo en tu vida, deja de intentar mejorar en esa competición que te han metido y cambia de marcador.
Y hasta aquí este capítulo de…
… “Mi vida en un minuto”, una sección semiautónoma del proyecto ref5504.
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¡Hasta la próxima semana!
ref5504, gran empresa, mejores clientes.
Grrrrrrrr.